Escuchando a mi cuerpo en cada vuelta en el estadio.

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Ayer me fui al estadio con la intención de completar 10 vueltas o, en su defecto, correr durante 30 minutos. Al llegar, me encontré con un estadio completamente vacío y tranquilo, un escenario perfecto para concentrarme en mi entrenamiento y escuchar las sensaciones de mi cuerpo.

Comencé con un calentamiento en movimientos dinámicos, preparando poco a poco los músculos y las articulaciones. Después inicié el trote a un ritmo cómodo, sin exigirme demasiado. Sin embargo, a medida que pasaba el tiempo, noté que mi frecuencia cardíaca comenzaba a elevarse más de lo habitual, aunque no estaba realizando un esfuerzo intenso.

Al analizar lo ocurrido, considero que esta variación pudo deberse a varios factores. Por un lado, todavía tengo algunas molestias en la rodilla izquierda, lo que posiblemente hizo que mi cuerpo trabajara de una manera diferente para compensar las molestias. Por otro lado, no pude dormir bien, y sabemos que la falta de descanso influye directamente en nuestro rendimiento, energía y capacidad de recuperación.

A pesar de ello, decidí escuchar a mi cuerpo y no forzar el entrenamiento. Para mí, correr no siempre significa completar la distancia o alcanzar un ritmo específico; también implica aprender a reconocer cuándo avanzar y cuándo bajar la intensidad. Cada sesión deja una enseñanza, incluso aquellas que no salen como esperábamos.

Terminé valorando más la importancia del descanso, la recuperación y la atención a las señales físicas, siempre con paciencia, constancia y respeto por mi cuerpo.



Yesterday I went to the stadium with the intention of running 10 laps or, failing that, running for 30 minutes. When I arrived, I found the stadium completely empty and quiet—a perfect setting to focus on my workout and listen to how my body felt.

I started with a warm-up consisting of dynamic movements, gradually preparing my muscles and joints. Then I began jogging at a comfortable pace, without pushing myself too hard. However, as time went on, I noticed that my heart rate was starting to rise more than usual, even though I wasn’t exerting myself intensely.

Upon analyzing what happened, I believe this variation could have been due to several factors. For one thing, I still have some discomfort in my left knee, which may have caused my body to work differently to compensate for the discomfort. For another, I didn’t sleep well, and we know that lack of rest directly affects our performance, energy, and ability to recover.

Despite this, I decided to listen to my body and not push myself too hard during the workout. For me, running doesn’t always mean completing the distance or reaching a specific pace; it also involves learning to recognize when to push forward and when to ease up. Every session teaches me something, even the ones that don’t go as expected.

I ended up appreciating the importance of rest, recovery, and paying attention to my body’s signals even more—always with patience, consistency, and respect for my body.



[Puedes consultar mi actividad en Strava](https://strava.app.link/70Tw9CKaG6b)


[You can check my activity at Strava](https://strava.app.link/70Tw9CKaG6b)


Todo el contenido es de mi autoría y las imágenes son de mi propiedad

Las fotos fueron tomadas con mi Redmi note 11 pro

Traducido con [Deepl](https://www.deepl.com)

Aplicacion Strava fue la utilizada para llevar el kilometraje


> All content is my own and the images are my property.

> Photos were taken with my Redmi note 11 pro

> Translated with [Deepl](https://www.deepl.com)

>Strava application was used to keep track of Mirage


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