Esta semana iniciamos una fase clave con los entrenamientos en asfalto. Aunque el enfoque principal está puesto en quienes se preparan para el desafío de la carrera de Toda Sana, la constancia es un valor individual. Personalmente, aunque no asistiré al evento, he decidido mantener el ritmo de los entrenamientos. ¿La razón? El corredor no se hace solo sumando kilómetros, sino construyendo una estructura sólida a través de los ejercicios funcionales.
El entrenamiento funcional es el aliado estratégico para correr con eficiencia. Al trabajar movimientos multiplanares que involucran el core, la estabilidad de la cadera y la fuerza explosiva, preparamos al cuerpo para el impacto repetitivo del pavimento. No se trata solo de tener piernas fuertes, sino de lograr que cada músculo trabaje en cadena para proteger las articulaciones y optimizar el consumo de energía.
Mantener este enfoque de fortalecimiento mientras corremos en calle permite que la técnica no se desmorone con el cansancio. Seguiré entrenando con la misma intensidad, porque el objetivo real va más allá de una medalla: es la búsqueda de un cuerpo resiliente, ágil y libre de lesiones. También hay otra meta, quiero mejorar mis tiempos en las distintas distancias pero ante todo hacerlo con consciencia ya que correr no solo se trata de ser la mas rápida.¡Vamos por mas!