Ayer vivimos un entrenamiento tan exigente como gratificante. La ruta nos llevó desde la Plaza Los Palos Grandes, subiendo por la avenida Don Bosco hasta llegar a Tarzilanda, muy cerca de la entrada de Sabas Nieves. Esa pendiente no da tregua, especialmente en su último tramo, y el objetivo principal era poner a prueba nuestra resistencia.
Hacer esta ruta con Gabriela y Gretzy marcó totalmente la diferencia. Gabriela decía que iba a un «ritmo lento», pero su paso relajado para mí significaba ir volando en plena subida. Aunque para ella era un trote suave, yo iba agitada y exigiéndome al máximo. Aun así, su compañía y el apoyo de Gretzy me impulsaron a no rendirme; sin ellas, jamás habría mantenido ese ritmo.
Aunque tuve que caminar el tramo final de la rampa, ellas me esperaron un poco y pude engancharme de nuevo a su paso. Me siento increíblemente feliz y sorprendida porque logré marcar un nuevo PR en ese tramo de la avenida. Este entrenamiento me demostró que soy capaz de dar mucho más de lo que creo cuando me exijo un poco más.
¡Agradecida por la gran compañía, el trabajo en equipo rinde frutos y feliz por el progreso logrado!
Todo suma, vamos por mas!