Series de fuego 🥵

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Aprovechando que estoy de vacaciones de la universidad, hoy quise darle un giro a mi rutina. Aunque extrañé la energía de mi equipo, me fui sola al parque para enfrentar unas series de 400 metros que tenía tiempo sin hacer. No les miento: retomar esa velocidad fue un golpe de realidad, pero lo que más me sorprendió no fue el cansancio en las piernas, sino el esfuerzo del corazón.
​Por primera vez, mi reloj marcó mis pulsaciones máximas. Fue un reto total controlar la respiración mientras sentía el pecho a mil. Además, el solazo de la mañana fue el protagonista. Elegí esa hora a propósito porque en mis últimos fondos dominicales el calor me ha pasado factura, y necesitaba entrenar esa resistencia térmica. Correr bajo ese sol intenso, buscando que mi cuerpo aprenda a gestionar el esfuerzo cuando el clima no perdona, fue una prueba mental durísima.
​Terminar cada serie fue una pequeña victoria. Aunque me faltó el empuje de mi grupo, este entrenamiento en solitario me sirvió para conocer mis límites y entender cómo reacciona mi cuerpo bajo presión extrema. Sé que estos kilómetros sufridos, con el pulso a tope y el sol quemando, son los que realmente me harán fuerte para lo que viene. ¡Seguimos sumando!


Series de fuego 🥵 | Ecency