Hoy no tocó zona 2. Después de un día de descanso, tocaba cambiar el plan y hacer un entrenamiento progresivo. Casi 13 km junto a uno de los muchachos que corre rápido en el equipo, recorriendo los elevados de la Francisco de Miranda para simular parte de la ruta de la carrera Bancaribe y enlazando con la Río de Janeiro para trabajar también algunos tramos de la carrera Nike. ¡Porque hay que prepararse para ambas!
Fueron 3 elevados /4 subidas, contando esa subida desde Las Mercedes hasta la Francisco de Miranda/Chacaito, que también tiene lo suyo. 😅 Lo mejor fue mantener el ritmo en los elevados, algo que antes me costaba mucho y en lo que hoy sentí una mejora importante.
Mi frecuencia cardíaca se mantuvo entre zonas 3 y 4, pero lo que más me gustó fue sentir que estaba trabajando aproximadamente al 80%, sin necesidad de darlo todo. Hubo momentos en los que me sentí cómoda, con fuerza para sostener el ritmo y con la sensación de que todavía había un poco más.
De eso se trata: seguir sumando kilómetros de calidad, trabajar las subidas y ganar confianza para las dos competencias que vienen. Y, por supuesto, comenzar a construir la base para mi tercer maratón: CAF 2027.
Pero el domingo no terminó al cruzar la meta imaginaria del entrenamiento. Cerramos la ruta en la Plaza La Castellana, donde compartimos un rato en la actividad organizada por la Alcaldía de Chacao, en el marco del Mes Rosa, el mes de la prevención del cáncer de mama. Después, a casa a comer, descansar y recargar energías.
Porque correr también es compartir, disfrutar el camino y encontrar motivos para seguir avanzando.
Seguimos trabajando, seguimos aprendiendo y seguimos buscando nuestra mejor versión. Un kilómetro a la vez.