Mezclar la harina, la margarina fundida y el huevo. Trabajar la masa añadiendo el agua tibia necesaria para hacer una masa lisa y homogénea que no se pegue en las manos.
Formar 2 bollos, uno mayor que el otro, tapar y reservar por 20 minutos en un lugar tibio.
Picar las cebollas en julianas y dorar entre 5 a 10 minutos a fuego lento, añadir los dientes de ajo picado fino, la espinaca escaldada, orégano, pimienta negra y sal.
Mezclar bien y sofreír por 3 ó 4 minutos. Agregar un huevo entero, mezclar y retirar. Dejar enfriar antes de unir otro huevo y el queso rallado.
Mezclar y reservar.
Extender el bollo grande y estirar.
Cubrir un molde circular aceitado.
Rellenar, abrir 2 huecos en el relleno y cascar un huevo en cada uno.
Cubrir con la otra masa extendida, cerrar doblando los bordes y presionando con los dedos, meter en el horno pre-calentado a 170 ºC por 45 min.