Desde el suelo
el cielo se ve igual de grande.
Esta vez no he querido levantarme.
Que el frío cala,
no me importa.
Pronto el sol saldrá
y con él las alborotadas aves
me dirán adios también,
como las fuerzas en mis piernas.
Lo menos que espero
es que tu recuerdo no me abandone
y espero que también
el suelo me perdone...
Poesía y fotografía
@saulos