Todo mundo sabe que no es buena idea pintar en un día lluvioso. Si hace calor la humedad se condensa trayendose la pintura y si hace frio no se seca y empieza a descarapelarse. Sin eyel cliente insistió mucho en que pintaron es pared de rojo.
Al fin después de unas horas y con cuatro ventiladores industriales logramos terminar de pintar. La textura se veía pareja y muy firme.
Unos días más tarde nos hablo el cliente muy enojado. Toda la pintura parecía que se iba a caer. Se veía como si le hubiéramos puesto una enorme calcomanía mal pegada.
Después de discutir su responsabilidad por exigirnos pintar en un día lluvioso, empezamos a retirar los pedazos de pintura roja que se había traído varias capas que estaban ahí antes. Si, ya se que me van a decir que un trabajo profesional exije que primero se retiren las capas viejas, se lije y se selle, pero el cliente pidió explícitamente que pintaramos directamente.
Al terminar de quitar la pintura, la primer de todas las capas se empezó a ver. El cliente al verla decidido dejar todo así, por alguna razón que no quiso explicar.
Historia corta y pintura