¡Feliz domingo, querida comunidad! Vengo a contarles el resumen de mi semana. Les adelanto que fue espectacular.
El lunes corrí en doble tanda: en la mañana, 5 km en terreno quebrado y, en la tarde, 4 km muy suave. El martes fue mi merecido descanso. El miércoles hice mi trabajo de series, pero antes probé un desayuno que me sentó muy bien: plátano maduro con miel y, por supuesto, mi cafecito bien cargado.
Ese día mi coach volvió a pautarme un entrenamiento para seguir fortaleciendo mi confianza. Corrí 4x400 (1:37, 1:35, 1:34 y 1:30), 4x200 (42, 41, 41 y 40) y 1x2.000 a ritmo de umbral láctico (9:46). No puedo explicarles la alegría que experimenté porque volví a mis ritmos de antes.
El jueves hice mi entrenamiento de fuerza full body (1 hora y 16 minutos) y por la tarde salí a correr, pero la lluvia me detuvo a los 16 minutos. El viernes hice un rodaje de 5,8 km, mientras que ayer calenté 15 minutos más 2 km a ritmo (9:14) en la pista de La Hechicera, a una altura de 1.841 metros. Las sensaciones fueron increíbles.
Hoy cerré mi semana con un fondo de 1 hora y 24 minutos en Z2 en la laguna de San Javier del Valle. Strava enloqueció en los kilómetros 4 y 5, y marcó dos parciales que no corresponden a la realidad. Durante el rodaje me hidraté con agua de coco y debo confesar que la amé.
Creo que todo comenzó a mejorar el día que decidí salir a correr para disfrutar el deporte que amo y me despojé de la ansiedad que me estaba bloqueando física y mentalmente.
¡Seguimos!