¡Feliz domingo, querida comunidad! Esta semana ha sido una mezcla entre el duelo, la recuperación de mi salud y el período después de una amenorrea secundaria que me acompañó durante 4 meses.
En todos los entrenamientos que hice esta semana la memoria de mi abuela estuvo presente. El lunes hice doble sesión: en la mañana corrí 40 minutos (7 km) y en la tarde 25 minutos (4 km) para luego hacer mi entrenamiento de fuerza enfocado en el tren superior (45 minutos).
El martes corrí en uno de mis circuitos favoritos de montaña en donde vivo, entre el ascenso (bastante exigente) y el resto del recorrido hice 6.5 km (48 min). Ese día el frío matutino estaba bastante fuerte porque entrené antes de las 8:00 a. m.
El miércoles fue día de series con una sesión enfocada en activar la velocidad: 6x200 (46, 45, 44, 40, 42 y 40 segundos), 6x100 (22, 20, 20, 20, 20 y 20) y 1x1000 a ritmo (4:39). El entrenamiento se sintió desafiante, la fatiga pesaba más que mi fuerza mental.
El jueves hice mi sesión de fuerza en la mañana del tren inferior (1 hora 31 minutos) y al final de la tarde corrí 6.6 km (40 min) en el campo de fútbol. El viernes fue mi merecido descanso. Después de 4 meses con amenorrea secundaria mi período volvió y por eso me sentí pesada durante la semana. El tratamiento para la anemia está funcionando.
El sábado hice una sesión de calidad en el estadio Metropolitano: 6 km a ritmo controlado (33 min) y sin parar 3 km a ritmo de umbral (15:24). Me costó, pero considerando que era mi segundo día de período, lo pude completar.
Finalmente, hoy corrí durante 1 hora 10 minutos (11.30 km) en la manga de coleo cercano al Metropolitano. Al principio mis pantorrillas se sentían muy pesadas, pero en el km 3 me solté y pude hacer mi fondo respetando la Z2.
Posdata: Estoy siguiendo las pautas de alimentación y suplementación recomendadas por mi nutricionista deportiva, ya estoy percibiendo algunos cambios.
¡Seguimos!