No suelo correr los días viernes, porque es día de descanso, pero debido a que falté el entrenamiento de ayer por la lluvia que no me dejó salir de mi casa. No me agrada en lo absoluto perder 1 entrenamiento de la semana, siento que si falto me estoy perdiendo a mí misma y los objetivos requeridos también. Así que hoy desde muy temprano decidí salir a correr en los próceres, lugar que me queda sumamente cerca para poder correr y despegar la mente un rato.
Tenía pensado en correr 10k a un ritmo suave desde un principio, ese era mi plan inicial, pero como se puede apreciar en mi Strava, solo pude correr 8K, porque empezó a llover algo fuerte y por precaución de no querer tomar un resfriado, preferí detener el entrenamiento y estirar un poco las piernas para irme a casa.
En camino a casa, me sentí algo desmotivada por no cumplir con el plan inicial de 10k, pero ¿Realmente son importantes esos 2 kilómetros de más? Se supone que el running es para que uno se sienta bien en cuerpo, alma y espíritu. Así que con gran optimismo me dije; Que mejor son esos 8K que no haber hecho nada.