Siempre me ha encantado comer pingüinitos, el tema es que es ese tipo de golosina que se deshace de tal forma al comerlo, nunca es suficiente con comprar un paquete. Siempre quedo con ganas de más crema de la que tiene de relleno, pero entonces sería abusar de la cantidad de dulces y se entra en un dilema jajaja. En toda la internet hay diferentes recetas de personas que preparan un pingüinito gigante, que siempre había querido hacer uno y cuando en clases me dijeron que haríamos una receta de pastel pingüino, estaba muy contento.
El tema es que por razones que no vienen al caso, se tuvo que suspender la clase y obviamente no podía quedarme con las ganas de probar la receta. Al despertar, agarré todos los ingredientes y puse manos a la obra, dando como resultado un pastel que combina demasiadas texturas y que para nada me dejo con ganas de querer seguir comiendo más, todo estaba en su punto, la cantidad de chocolate exacto, la crema y todo lo demás.
Es un pastel que tiene un ponqué de una miga suave y húmeda, que visualmente parece densa, pero realmente se deshace tal cual como la del pingüinito. La crema causa la sensación como si fuera una crema chantilly, pero se deshace de nada al comerla, a pesar de ser una crema que tiene manteca vegetal. En la superficie le coloque ganache de chocolate, pero hay una crema de chocolate que se puede colocar y que compartiré más adelante y luego edito el post para agregar un enlace.
Como sé que no soy la única persona que es amante de los pingüinitos, hoy te comparto esta receta que, en cuanto complejidad, es término medio, principalmente porque hay que hacer un merengue italiano y muchos le temen al merengue, pero siendo sincero, es una receta sencilla de realizar y que difícilmente puede fallar o eso espero. Para esta receta, estos son los ingredientes que yo utilicé:
Para el ponqué
Para la crema de vainilla
Merengue italiano de 3 claras (3 claras y 1 taza de azúcar)
250 gramos de manteca vegetal
100 gramos de azúcar glass
1 cucharada de esencia de vainilla
1/2 cucharada de esencia de nata.
Ganache de chocolate para cubrir (60% chocolate y 40% crema)
Ya con esto tenemos listo el pastel pingüinito, yo recomiendo consérvalo en un clima fresco, o en nevera, esto hará que las cremas se mantengan en su lugar y el frio no hará que se ponga duro el ponqué. Considero que este pastel es perfecto para cualquier momento o celebración. Es una receta que recomiendo, sobre todo para los amantes del chocolate y la vainilla, aunque esa crema blanca, si se agrega chocolate derretido, se lleva a otro nivel.
Déjame saber en los comentarios si has probado un pastel así antes y cuál ha sido tu experiencia. ¡Hasta una próxima receta!
Todas las fotografías fueron tomadas por mí con un Realme 7 pro. No autorizo a nadie reutilizarlas.