Derivaciones | Un Optimista Apocalipsis Feliz

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Buenos días.

Apreciado lector, mi visión optimista, fruto de mi imaginación alimentada por experiencias personales y la lectura de cientos, talvez miles de libros.
Enciende tus velas, tres palabras, inicio de una frase leída en un libro que me trae recuerdos, pero que trataré de hacerles ver con otra mirada, la de mi imaginación, o la de otra que prendió en la mía.

Sobre la cubierta de un barco de vela, amarrado a un muelle flotante entre las estrellas, el capitán imparte órdenes a la tripulación en el momento de zarpar: Soltar amarras, el timón a estribor, el buque se separa de a poco del muelle y flota en el espacio en lugar de olas y espuma, estrellas. El viaje está por empezar y la orden antaño reza: Izad las velas. Ahora dice: Enciende las velas, cuenta las provisiones.
Un viaje espacial está por empezar, con destino a las estrellas.

Una mirada retrospectiva a profecías, revelaciones o pronósticos de videntes o profetas. Siempre son visiones alegóricas o mensajes poco claros, de complicada interpretación, muchos anunciando catástrofes y resulta que nos fascinan los desastres, será por eso que los diarios solo publican malas noticias.

Estoy seguro de que Ustedes lo saben, pero no está de más recordar que Apocalipsis no significa el fin del mundo. Apocalipsis significa, revelación, descubrir lo oculto. Pero resulta que está escrito en un lenguaje alegórico, críptico, sujeto a interpretación, en una época marcada por la persecución, donde el miedo estaba presente en la vida de los creyentes y por miles de años se ha predicado el miedo.
Hasta hoy se insiste en sembrar temor y a veces peor. Culpa.

La sociedad de consumo, estimulada a comprar, consumir y botar durante décadas, puede que por casi dos siglos, ahora se la quiere hacer cambiar, y la ocurrencia ha sido sembrar la culpabilidad en el consumidor. Mientras industria y comercio siguen ofreciendo productos empacados en brillante plástico, acusan de contaminar el planeta al que pide una bolsa para llevar su compra.

Siempre poniendo el acento en lo negativo, nos vendieron bombillos ahorradores de energía, que si se rompen contaminan una barbaridad o autos eléctricos sin humo, pero las baterías, que no son eternas y sí muy contaminantes, cuando se incendian, no bombero que las pueda apagar.

Volviendo a la profecía, trato de imaginar como funciona la mente en ese momento, si es que tiene un viaje en el tiempo y por un momento se asoma a una ventana y ve el mañana. Piensa que te contara si, por casualidad, lo que ve es la programación de la televisión.

Miedo y culpa, malos consejeros. Acaso no amo Dios al mundo, tanto, que mando a su hijo amado para que se salve y no perezca. No está eso escrito así o parecido.
Miedo y culpa para los culpables, no puede la mente creadora planear simplemente una destrucción. No será más bien lo contrario y simplemente, tiene planeado un nuevo nivel mucho mejor que lo anterior.

Sospecho que en medio de la convulsión, como en un nacimiento, hay gritos, sudor, dolor, un poco de sangre y el alumbramiento.
Yo quiero creer, crear, esperar un feliz nacimiento.

Deseándote un excelente día, como ayer, te digo:

Hasta mañana.
Fuente
¿Amanecer o atardecer, salida opuesta de sol? Un instante capturado en una imagen.

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