Ayer tuve un entrenamiento mental.
¿Por qué digo esto?
El dĂa domingo corrĂ 19 kilometros y pues las piernas quedan agotadas y aun dos dĂas despuĂ©s esa fatiga pasa factura, no es un mal de morir, pero de pronto se siente alguna tensiĂłn, un cansancio extra que no pasa cuando se corre con pocas distancias.
Pues ayer era el segundo dĂa y mis pantorrillas estaban sensibles, por lo tanto salĂ a correr suave para que el cuerpo al calentarse se fuera soltando, les confieso que no querĂa correr ni 7 km, pero la mente tambiĂ©n se entrena, y fui poco a poco con mis pantorrillas prensadas ya cuando iba por el km 2 ya no sentĂa el cansancio asĂ que seguĂ corriendo sin pensar en los 19 km que habĂa hecho el domingo, ni pensar en el cansancio con que habĂa iniciado.
Cuando ya llevaba 8 km de pronto choquĂ© con un mosquito el cual fue a parar en mi ojo izquierdo tuve que caminar un poquito porque me ardĂa mucho, sin embargo seguĂ y decidĂ hacer los 2 km quĂ© me faltaban, en una cuadra quĂ© tiene 1 km la vuelta completa.
Al escuchar la voz de los 10 km pare, mi ojo seguĂa llorando, pero SI PUDE.
El entrenamiento se realizĂł en La Floresta, porque es un sitio muy concurrido y seguro para entrenar.
â Comprometida con sumar kilĂłmetros y publicaciones para #HIVErun