Está mañana nos regaló el clima perfecto para salir a darlo todo. Amaneció fresco y totalmente nublado ☁️, una bendición enorme para entrenar fuerte sin que el calor apretara antes de tiempo. El menú del día fue bastante exigente y enfocado: 12 repeticiones de subidas explosivas de 100 metros ⛰️🔥. Cada uno de los ascensos demandó muchísima concentración, potencia en las piernas y mente fría, pero la meta estaba súper clara y el objetivo se cumplió al cien por ciento.
Lo mejor de la jornada no fue únicamente el esfuerzo físico, sino el grupo tan especial con el que compartí. Me traje a tres amigas maravillosas y a mi hermana 👭✨. Aunque ellas hicieron una rutina un poco más corta y menos repeticiones, se quedaron firmes ahí en el lugar, apoyándome y esperándome pacientemente hasta que completé el último metro de la doceava subida 🙌.
Entrenar así, sintiendo la exigencia en cada zancada pero rodeada de risas, buena vibra y esa lealtad tan bonita, recarga completamente el alma. Terminar una sesión dura sabiendo que cumpliste la tarea y contar con un equipo que te acompaña hasta el final no tiene precio 🎯. Seguimos sumando fuerza, kilómetros y hermosos momentos juntas. Ahora a recuperar energías y a prepararnos para el próximo desafío 👟💥