Hoy las piernas no solo corrieron, sino que conquistaron la geografía del Perijá. El entrenamiento de fondo consistió en un trayecto exigente de 25 kilómetros, partiendo desde la calidez de Machiques con destino a Las Piedras de Perijá. Este recorrido es conocido por su belleza visual, pero también por los desafíos que impone su altimetría y las variables condiciones climáticas de nuestra región.
El cronómetro marcó un tiempo final de 2 horas y 38 minutos, un resultado extraordinario que refleja un ritmo sostenido y una gestión inteligente de la energía. Mantener esa consistencia en una distancia tan larga requiere no solo de resistencia cardiovascular, sino de una fortaleza mental inquebrantable. Cada kilómetro superado fue una batalla ganada contra el cansancio, especialmente en los tramos donde el sol y la inclinación del terreno pusieron a prueba la zancada.
Llegar a Las Piedras con este registro es una inyección de confianza para los próximos objetivos. La satisfacción de cruzar la meta personal después de casi tres horas de esfuerzo puro es indescriptible. Este fondo no fue solo un entrenamiento más; fue la confirmación de que el trabajo duro está dando sus frutos. Ahora toca recuperar, hidratar y asimilar el esfuerzo realizado, con la mirada puesta en el siguiente kilómetro. ¡Seguimos sumando kilómetros con orgullo perijanero!