A solas

Words
242
Reading
2 min
Listen
Play
1y

1000015157.jpg


A solas, sentado frente a una mesa de coca-cola, Don César comía tranquilamente su lonche. Los intensos rayos del sol pintaban moretones en su rostro mientras el airecillo débil que aún quedaba del Invierno, refrescaba gentilmente su sudorosa frente. Esa mañana como cualquier otra había llegado al Starbucks a comprar un lonche de pavo panela con un late caliente.que luego empacaba en una bolsa de papel para pretender que su esposa se lo había echado de lonche. Ya habían pasado seis años de qué Doña María lo había abandonado y él aún seguía portando con dignidad la argolla matrimonial. Por supuesto que todo el mundo estaba al tanto de la situación, pero él insistía que en su casa lo esperaba su esposa.

Buenas tardes don César

Buenas tardes

Cómo ha estado, cómo sigue su esposa?

Pues ya sabes, como siempre. Cuidando de sus plantas. Qué buena mano tiene. Todos sus lirios están floreando. La bugambilia tiene más flores verdes. Y hasta la flor del desierto que parecía que se estaba secando, ha vuelto a florear.

Y usted cómo está de salud

Pues aquí batallando, ya sabes. Nada más llega uno a los sesenta y empiezan los dolores, pero con la ayuda de María y mi Dios salimos adelante.

Menos mal don César, menos mal. Nos vemos mañana, Buen provecho.

Gracias hijo, que estés bien.

Los días en que don César estaba triste habían quedado en el pasado.


Historia corta y fotografía

saulos@saulos

A solas | Ecency