Hola, hoy vengo con mi traje morado a enseñarles una nutritiva receta con mi amiga morada, la berenjena, evidentemente ella es más morada que yo, porque en la nevera vivió hasta hoy.
La berenjena la pelamos, es una lástima, su color morado va a la basura, ahora lloraré por un segundo, por esa pérdida... Listo, después de la nostalgia por la perdida de lo que cubría la berenjena, vamos a cortar en láminas y a poner en agua con mucha sal por por 20 minutos aproximadamente. Esto se hace, porque la pobre berenjena no es dulce, sino que lleva un amargo en su cuerpecito blanco.
Buscamos en la nevera dos tómates, cebolla y pimentón, los partimos en cuadritos y si quieren los ponen unos segundos en la licuadora. Esa mezcla la llevamos a un sarten a fuego bajo, con un poco de sal (poco, porque es mala para la presión), pimienta, laurel y orégano.
Luego que ha hervido un rato y va quedando ese delicioso olor en el ambiente, agregamos soya, o si usted come carne, pone carne, pollo, etc.
Lavamos la berenjena, en una refractaria engrasada ponemos una capa de berenjena, una de la mezcla, agregamos un poco de crema de leche, queso y ponemos otra capa de berenjena y repetimos lo anterior. Pueden hacer dos o tres capas y llevamos al horno por 45 minutos.
Ahora, a disfrutar