¿Has visto un árbol volando?
porque vi uno pasando,
yo estaba sentado,
soy un oso, con anteojos pardos.
Intenté agarrarlo,
pero él reía y se iba más alto
así que me quedé estático,
a ver si se posaba en mis brazos.
Como una mariposa,
se acercó de forma afectuosa,
el árbol en mi brazo se posa
Y me regala una sonrisa hermosa.
Lo tomó en mis manos
y mejor puedo observarlo,
tiene alas de buen tamaño,
es un árbol que algún día talaron.
Por primera vez entiendo,
que los árboles van al cielo,
están vivos y son buenos,
aunque no se muevan con su tronco tieso.
Créditos Margarita Palomino