Ciertos lugares se extrañan mucho en estos días de encierro, la panadería del pueblo es uno de ellos, ese era el lugar de encuentro de muchos los domingos y días de fiesta, es el lugar mágico que todos en los cantones pedimos cuando alguien va al pueblo, la frase favorita siempre es Traes Pan 🍞 como algo infaltable en el viaje, ir a la panadería a comprar el tan deseado pan dulce para las meriendas de la tarde con una buena taza de café caliente.
Paso cerrado este lugar durante largo rato así que hoy que la cuarentena ha sido levantada, ese fue el primer lugar al que fuimos a visitar al tener la oportunidad, y mis amigos y vecinos fue lo que mas han extrañado, e igual que nosotros salieron corriendo a comprar nuestros exquisitos manjares, ya saben lo que se extraña es lo que más se desea.
Nuestra panadería siempre inspiro tantos sentimientos encontrados, como las reuniones de aquellas tardes lluviosas, en las casas, alegrando a un niño cuyos padres han ido a la ciudad a hacer algún mandado y a su regreso pasaron por la panadería a llevar un poco de dulzuras para sus familias.
Así que estos y todos los lugares cambiaron su forma de operar, hoy llegamos, de lejos guardando la distancia social hacemos nuestro pedido, esperamos y listo ya tenemos nuestra orden esperamos afuera hasta que la completen y luego procedemos a tomarla, eso es nuestra nueva normalidad durante estas nuevas épocas de coronavirus esperar afuera todos los productos que queramos.
Gracias por la visita recuerden material propio fotos incluidas.