Saludos en esta mañana de domingo soleado pero frío de este mes de agosto cambiante que, luego de regalarnos unos días de anticipada primavera con tardes calurosas, casi veraniegas, trajo lluvias y las madrugadas más frías de todo el invierno.
O eso me parece a mí, que lo padezco como un ataque personal contra el que no puedo responder, solo protegerme de la mejor manera, pues la alternativa sería una alianza desigual al estilo eslavo de baños sauna alternados con natación en aguas heladas.
Paso, seguiré escribiendo sentado junto a la calefacción.
Como las buenas obras, madrugando. En contraposición con las de mala intención que se hacen o se anuncian entre medianoches y el canto del gallo.
Postales de paseos por la ciudad. Recuerdo que el día que pasé por aquí, crucé a la derecha para ver una casa cerrada y encerrada. Una imagen triste, reflejo de una canallada monumental.
Pero de eso hablaré otro día. Con suerte, cuando podamos dejarla atrás y poco a poco enterremos los traumas y los recuerdos malos, ya que a los culpables no podemos. Por ahora, aunque como a todos les llegará su día.
Cambié de dirección y, buscando una ruta de vuelta, tomé una avenida donde se alternan iglesias y cuarteles, hasta llegar a una esquina donde crucé por una calle muy empinada, pero por fortuna sombreada, dejando atrás el colegio con nombre de contradicción.
Otro día, otros rumbos. Fachadas coloridas con ídolos deportivos en la esquina del que imagino es un club social y deportivo.
Aquí un local con un nombre musical anuncia el servicio del barbero.
Unas pocas estampas de mis caminatas por los barrios cercanos donde llego caminando o a pie.
Mientras espero la primavera, planeo ampliar las distancias con el uso de algún transporte y llegar a otros barrios distantes pero interesantes, tal vez hasta la provincia cercana.
Ahora las mismas ocurrencias, solo que en inglés, como lo vierta el traductor de Google, porque solo sé español. Las fotos todas son mías.
Greetings on this sunny but chilly Sunday morning in this changeable August, which, after gifting us a few days of early spring with warm, almost summery afternoons, brought rain and the coldest dawns of the entire winter.
Or so it seems to me, as I suffer it like a personal attack against which I cannot respond, only protect myself as best I can, since the alternative would be an unequal alliance, Slavic-style, of sauna baths alternating with swimming in icy waters.
I'll pass; I'll continue writing sitting by the heater.
Like good deeds, getting up early. In contrast to those with ill intentions that are done or announced between midnight and the rooster's crow.
Postcards from walks around the city. I remember the day I passed by here; I turned right to see a closed and locked house. A sad image, a reflection of a monumental act of villainy.
But I'll talk about that another day. Hopefully, when we can leave it behind and little by little bury the traumas and bad memories, since we can't bury the guilty parties. For now, though, like everyone else, their day will come.
I changed direction and, looking for a way back, took an avenue lined with churches and military barracks, until I reached a corner where I crossed a very steep, but fortunately shaded, street, leaving behind the school with the contradictory name.
Another day, other routes. Colorful facades with sports idols on the corner of what I imagine is a social and sports club.
Here, a shop with a musical name advertises the barber's services.
A few snapshots from my walks through nearby neighborhoods, which I reach on foot. While waiting for spring, I plan to expand my travels by using some form of transportation and reach other distant but interesting neighborhoods, perhaps even the nearby province.
Now the same ideas, only in English, as translated by Google Translate, because I only know Spanish. All the photos are mine.