Despierto confundido y desorientado. No estoy en mi cámara regeneradora, aletargado, no escuchó la voz del despertador anunciando la fecha, hora y clima. Los músculos adormecidos, las piernas y brazos me hormiguean y mis alarmas se encienden.
¿Dónde estoy? - Un lecho duro en nada, adaptado a las líneas del cuerpo, sudoroso en la casi oscuridad, distingo algo oscilando frente a mí, soplando un aliento caliente y pegajoso. ¡Qué pesadilla! Finalmente, me incorporo y sentado en el lecho, a mi alrededor descubro un decorado de película del siglo XX.
Las drogas de anoche estaban vencidas y sigo soñando, solo son los efectos secundarios. Me acuesto nuevamente en un intento por sintonizar un hábitat más placentero. Imposible poco a poco en la habitación la luz gana intensidad y el cuerpo libre de anest se niega a seguir acostado.
De pie, no reconozco nada a mi alrededor, me asusto y no me atrevo a gritar, siquiera moverme. Escucho con atención y solo escucho canto de pájaros o eso me parece. Jamás escuché algo así, un silbido melodioso y de sencillo ritmo, finalmente me dirijo a la puerta, que no se abre al contacto de la mano y finalmente me decido a golpear, debe estar estropeado el mecanismo, pero pensándolo bien esto se aprecia antiguo y funcione en forma manual, tomo el asa que asoma frente a mí y tiro de ella, que para mi sorpresa cede suavemente, con un rechinar al final. Una claridad mayor me revela una estancia amplia con una mesa y cuatro sillas y un cuadro enorme donde se aprecian árboles y otros vegetales. Mi susto es mayúsculo, cuando de repente en medio del cuadro se mueve un tigre relativamente pequeño saltando de una rama.
Grito sorprendido por el movimiento, como si el animal pretendiera salirse del cuadro. Y grito más fuerte, sorprendido por la voz que me dice: Buenos días, amor, ¡despertaste! Garfield no entrará otra vez. Con tu último ataque de alergia fue suficiente, tres semanas de hospital son suficientes.
Fuente
¿Qué tal? Esto es lo fue surgiendo de los dedos mientras la mente trataba de poner algo interesante en la pantalla, de mis actividades diarias, nada de interés, nada de pan y vuelta a la avena. Los muchachos hicieron compras importantes, pero es asunto suyo y lo mejor, es que se lo cuentan ellos mismos otro día.
Feliz sábado, hasta mañana.