—Eras un héroe —
Le dije mientras miraba por la ventana la ambulancia que se retiraba de la escena, a los fotógrafos y reporteros que tomaban fotos sin cesar. Luego le hice una seña al oficial para que no dejara entrar a nadie. Entonces, dirigí mi vista a él que estaba arrodillado con las manos en la espalda y las esposas sujetando sus muñecas. Levantó la mirada para mirarme entre lágrimas, pero lo interrumpí diciendo:
— Eras un condenado héroe... ¿Cómo pudiste?
—Tenía que hacerlo, señor —me respondió—. ¿Ya viste lo que tenía en su maletero?
—La cinta adhesiva, la cuerda y las herramientas de jardinería no significan nada —le respondí con un tono más severo—. Usaste tu habilidad para asesinar a una mujer inocente.
Entonces él me respondió, interrumpiéndome.
—No lo sería mas después de esta noche.
Miré hacia el piso y le repliqué:
—Desde que encontraste el cuerpo de la niña en el basurero cambiaste; más nunca fuiste el mismo. ¿Acaso no te bastó con saber que salvaste a docenas de niños que pudieron ser víctimas también? —Luego de un suspiro, continúe con un tono más calmado— Eras la cara de la esperanza para esta gente, mmmm y si tal vez...
—¡NO! — me interrumpió con tono imperativo— Tal vez hayan perdido la cara de la esperanza, pero no perderán la cara de la justicia; eso no lo permitiré esta noche. Haz lo que debas hacer.
—No lo sé, Gustavo... Te van a freír por esto —le dije para que supiera el peso de lo que había hecho.
Luego de una pausa, respondió.
—Quizás... así pueda devolverles los recuerdos a esas víctimas y dejen de vagar en mi cabeza.
Entonces mi mirada, aún más compasiva, se dirigió hacia él y le dije.
—Lo que tienes es único y se va a perder después de esta noche... Dime, ¿por qué lo hiciste?
Al escuchar esto, se puso de pie y me respondió con toda la seguridad que le daban sus fuerzas.
—Siempre me dices que salve a la segunda, a la tercera y a quién sabe cuántos niños más... Pero ¿qué me dices del primero? ¿Acaso estamos condenados a nunca salvar a la primera víctima? Nunca quise tocar su mano, nunca quise ver el problema que tuvo en la fiesta. Al menos sé que ese primer niño dormirá bien esta noche.