Una foto actual de mi persona y algunos de mis muchos amigos, pero no siempre fue así.
Mi nombre es Aldhair, nací en la ciudad de Cumaná en la república de Venezuela en el año 1996, siempre fui de familia humilde de escasos recursos, pasé realmente toda mi infancia viviendo no en mi ciudad natal, sino en el pueblo de Carrizal, adyacente al gran pueblo de Cariaco, allí hice toda mi vida infantil, grandes amigos, mis primeros años en la escuela << Hasta el cuarto grado al menos >> Al no tener los recursos para tener computadora, televisión por cable, o alguna consola de videojuegos, mi escape y mi único método de entretenimiento “cuando no estaba con mis amigos” era simple y llanamente un lápiz, unos colores y una hoja blanca o de cuaderno, siempre dibujaba, de hecho, dibujo desde que tengo memoria, mi infancia fue divertida sí, pero también un poco difícil, era un niño muy gordo y aunque no tenía complejo con eso, todos en el pueblo me hacían odiar como yo era, y es que a excepción de mis amigos más cercanos, todo mundo se burlaba de mí, de mi apariencia, de mi cuerpo el cual no pedí tener.
Antes de cruzar al cuarto grado de primaria nos desalojaron de la casa, vivía en una casa alquilada, así que tuvimos que mudarnos de improviso de regreso a Cumaná, por suerte con un gran esfuerzo y los ahorros de mi padre, quien era futbolista “De allí el nombre que tengo” pudimos alquilar algo más, mi madre era la única persona con un trabajo formal, era maestra, mi padre había dejado de estudiar para que mi madre se graduara, y una vez en Cumaná ya instalados, fue que mi padre retomó sus estudios y se volvió profesional, ahora ambos eran maestros, a su vez, mi madre hizo un post grado que mejoraría nuestra situación económica “o al menos eso esperábamos” En Cumaná hice muchos amigos, en la escuela dónde iba realmente no hice a muchos pero uno de los primeros a quien conocí hablando sobre temas sobrenaturales y caricaturas fue a Elio Rosas, quien hasta el sol de hoy cargaría el título de mi mejor amigo, aunque yo realmente siento que no tengo un mejor amigo, cada amigo es tan importante para mí que simplemente quiero a todos por igual, pero al yo ser su mejor amigo siento que debo retribuirle llamándolo de la misma forma, mi vida la hice en un barrio, el barrio bolivariano para ser exacto, allí me hice con muchos amigos de mi edad y algunos un poco más grandes, pero todos contemporáneos a fin de cuenta, no sé realmente como nos hicimos amigos pero valla que nos enganchamos, éramos de dos mundos distintos, si bien yo era un adicto al anime y solo escuchaba música Rock, ellos eran más de ir a fiestas y escuchar reggaetón. Pero nos caíamos tan bien, que simplemente cuando nos veíamos la cara era puro reír, echar broma y hacer del tonto. En mi casa siempre hacíamos reuniones para ver películas y comer palomitas, en aquellos tiempos antes de darnos cuenta de que el país terminaría como está hoy, siempre le brindé comida y bebidas a mis amigos, nunca faltó el que iba a comer y con una sonrisa en la boca le preparaba algo, porque sí, amo cocinar, siempre he amado cocinar, me apasiona tanto como el dibujo. Debía tener como 12 o 13 años ya a este punto de la historia.
Una foto de hace unos pocos años con Elio, el hermano bastardo que conocí de niño en cuarto grado
No recuerdo que en Cumaná alguien se burlara de mí por ser gordo, pero las heridas estaban tan marcadas que a esa edad empecé a hacer una dieta extrema, dieta porque la palabra correcta de lo que estaba haciendo no sé cómo llamarle. Comía solo una vez al día “Durante el medio día” tomaba durante todo ese día, de 4 a 6 litros de agua “Me enteré tarde de que eso era peligroso, pero por suerte no me pasó nada malo” de paso siempre, cada día hacía algo de ejercicios, “Flexiones, pesas, etc.” No sé qué tiempo me tomo desaparecer la pansa, pero cuando podía ya medio sentirme cómodo con mi cuerpo empecé a hacer algo que nunca había hecho y que de hecho odiaba, me tome una que otra foto.
Una de las primeras fotos que tuve confianza de subir sin pena a lo que opinaran de mi cuerpo.
Durante mis años en la prepa el arte nunca dejo de hacer acto presencia, recuerdo con jocosidad que me llamaban Naruto, puesto siempre me la mantenía hablando del anime en cuestión, no había un día en que no dibujara en mi cuaderno un Naruto, un inuyasha o cualquier personaje anime de mi agrado. Pero el legado que dejé en aquel liceo fue un mural de Antonio José de sucre que hice con pintura al frío y que hasta el sol de hoy, a pesar de los años sigue plasmado en esa pared.
Dibujo que hice para mi salón, la sección G del 4to de bachillerato, solo use pinturas al frío.
Una vez me gradué de bachiller de aquel liceo “el Mariscal Sucre” en la Llanada, no perdí el tiempo y me fui a estudiar física pura en la Universidad de Oriente, recuerdo que estudie esa carrera monstruosamente difícil porque mi padre me dijo que allí podría dibujar “Me mintió xD” luego de muchos números y malas notas, decidí salirme, durante ese periodo cumplí una meta que de niño siempre quise hacer, dejarme crecer el cabello.
Esta foto me gusto mucho precisamente porque no salían mis ojos, sentía que así sería menos juzgado.
Durante ese periodo en la Universidad de oriente, antes de cambiarme de universidad, estuve experimentando con el dibujo digital, usé el software paint tool sai, allí hasta el sol de hoy me quedé dibujando y como la mayoría de los venezolanos nunca tuve dinero para comprarme una tabla gráfica, no obstante creo que no soy tan malo pese a que dibujo como mouse y muchos, muchos vectores xD
Dibujo en SAI de mi persona versión gato hecho con vectores y mouse.
Sería cruel si no menciono está parte de mi vida, soy un friki de las cartas, desde niño, desde que vivía en cariaco mi hermano mayor “mi ídolo” me enseño a jugar Yugioh! Y desde siempre he amado los juegos de cartas de ese tipo, al día de hoy, juego de manera profescional Yugioh, juego Magic the gathering aunque no soy profesional si puedo decir que soy muy buen jugador, juego vanguard, que aunque poco conocido lastimosamente se volvió uno de mis juegos de mesa preferidos, también trato de traer a la vida el juego de pokemon quien tristemente es casi nulamente jugado.
Lamiendo una de mis cartas favoritas de todos los tiempos ¡El Starliege paladynamo!
Nuevo comienzo, me inscribí en la UNEFA por sus siglas “Universidad Nacional Experimental Politécnica de la Fuerza Armada” allí hasta estos momentos, sigo estudiando Ingeniería en telecomunicaciones, irónicamente lo que más me dolió fue el hecho de cortarme el pelo otra vez, “universidad militar ya saben” Pero aparte, tuve un romance de dos años durante mi adolescencia con una linda chica llamada María Gabriela, fueron por definición, un año de cuento de hadas y otro año de dolor y penas, nuestra relación se volvió tóxica, quizás fue por su indiferencia, quizás fue porque soy muy melodramático, quizás fue porque nunca pudimos vernos, ella vivía en Valencia y yo en Cumaná, ciudades muy separadas y ninguno de los dos tenía el dinero o la edad para ir a ver al otro, a pesar de que el desenlace fue duro y dejo una espina en mi corazón que nunca cerro, dejé con el tiempo de ser tan caradura y volver a intentarlo, Había una chica que conocía desde hace mucho, siempre me pareció linda pero hasta allí, en algún punto durante Facebook nos hicimos buenos amigos, hermanos de hecho, así nos llamábamos, el nombre de esa chica era María Alejandra, en algún punto y jamás sabré por qué, yo empecé a parecerle atractivo y agradable, se fijó en mí y sin disimular quería iniciar una relación conmigo. Para ese entonces mi corazón estaba bastante apagado como para que yo quisiera volver a sentir calor ajeno al mío, así que la rechace, una, otra y mil veces, muchos meses tuvieron que pasar para que tantos intentos, tanta dedicación penetrara mi cascaron y me dijera a mí mismo “Alguien que ha dedicado tanto por mí, tiene que valer la pena” y no la acepté, pero le dije, “intentémoslo”.
Eventualmente la acepté, pues no solo se lo gano, sino que demostró ser mejor novia de lo que yo soy de novio, y henos aquí luego de más de 4 años de pareja y más de 5 de conocernos.
Foto con mi novia María Alejandra Ruiz (Mochi)
Desde que estoy con ella he sido más extrovertido, ambos hemos mejorado como personas, hemos madurado como individuos y nos hemos dado cuenta de que lo único que importa es el uno o el otro, todo lo demás puede ir después. Hemos hecho cosplay, hemos dibujado juntos, hemos bailado torpemente, hemos reído por cualquier idiotez, siempre vemos películas, vemos las series animes juntos. Y claro, al inicio fue difícil, ninguna pareja es perfecta y tuvimos mil y un pelea, discutíamos por cualquier basura, pero ahora, solo nos reímos y molestamos al otro que se sienta mal hasta que eventualmente vuelva a sonreír, ella no se acuerda, pero así fue como me conoció, solo que ninguno de los dos sabíamos que terminaríamos juntos.
Foto del primer evento Otaku que se hizo en la ciudad, allí María (Allucard) me apunta con su pistola en la cabeza.
Omití muchas cosas de mi vida, como el vínculo inmenso que tengo con mi hermano mayor, mi temporada como skater y longboarder, cuando intenté el parkour, cuando iba a fiestas y tomaba alcohol, cuando trabajé en un taller mecánico, y muchas anécdotas que solo están para recordarlas… Hoy por hoy, solo soy un chico que ama cocinar, ama escribir, ama dibujar, que intenta ser mejor persona y que los demás no comentan los mismos errores que yo, que no entreguen su vida a la tristeza y solo vivan el momento.
Foto haciendo cosplay de Deathstroke con mi novia de Deadpool.
Pasé toda mi vida jugando Rakion frente a una computadora, dibujando y riendo con mis camaradas, nunca tuve porque hacer nada malo. Y hoy, lo único de lo que me arrepiento es haber pasado tantas tristezas innecesarias, la vida es una y nuestra historia siempre continua escribiéndose.
Gracias por leer.