Mi primo Alex desde pequeño le gustaban los autos, tanto así que aprendió a conducir a los 8 años después de rogarle por 3 meses a su papá, mi tío, que le enseñara a conducir en el flamante Chevrolet Chevette que recién acababa de comprar. Ya a los 18 cuando pudo gestionar la licencia de conducir, se la mantenía recorriendo la ciudad en el auto con los primos y amigos.
Luego de terminar la secundaria, la pasión por los autos fue tal que estudió para mecánico, montó su taller y pudo reunir plata para comprarse su primer auto: Un Chevrolet Corsa. También se hizo fanático de las picadas. Iba al autódromo casi todos los fines de semana a competir con su Corsa que poco a poco iba mejorando para tener el mejor tiempo posible en pista.
Un accidente casi le quita la vida a los 28 años, cuando estaba en una picada ilegal en la ciudad y una camioneta a la que no pudo esquivar cuando iba a mas de 180 km/h le salió de repente, lo que le provocó que se desfigurara su cara.
Luego de años aprendiendo del mundo de las picadas y preparación de autos para competencia, trabajando en los mejores equipos de mecánicos especialistas, decide vender sus herramientas y 2 autos para migrar. Ya la paciencia se le agotó y prefiere dejar toda su fama, reputación y clientes para probar suerte en el imperio.
La mala situación económica y haber sido víctima de la inseguridad más de 5 veces en 2 años, lo hicieron convencerse de buscar otros horizontes. Venezuela es un pais que a diario pierde a sus mejores habitantes.