El día de hoy a las 3a.m. recibimos una noticia fatal: el hermano mayor de mi esposa, mi cuñado, había fallecido a causa del COVID-19. Tenia 38 años y deja 2 niños.
Estaba hospitalizado desde hacía 7 días y el domingo empieza a saturar menos oxígeno. Se sentía peor y requería derivarlo a la unidad de cuidados intensivos (UCI). Pero no, lo dejaron en la misma sala resultando en el fatal desenlace, tal vez porque no había camas disponibles o simplemente por ser venezolano le fue negado ese derecho. Nunca lo sabremos ya que no permitían visitas. Lo cierto es que era paciente de riesgo ya que sufría de asma.
Tenia 38 años y unas inmensas ganas de vivir. Esto sucedió en Perú, más específicamente en la provincia de Chiclayo, la más afectada por esta segunda ola según me comentan.
Hoy más que nunca debemos cuidarnos.