Con mi segundo café la realidad se esfuma
mezclando sus vapores con la blanca bruma...
Es solo un sentimiento de abandono
que ocurre al pensamiento en este tono,
gris como como la suerte en tu cabello de campana
que se mueve con el viento como le da la gana.
La vejez a mi rostro se ha asomado
más no me quejo, te tengo aquí a mi lado
mi querida compañera, mi princesa,
mi bien amada y por siempre mi pareja.
Has estado conmigo en las buenas y en las malas
y en algunas situaciones que me hicieron ver mis canas,
pero por ellas se que aún tu me amas.
Poesía y fotografía
@saulos