Te espero detrás de la barda
dónde el sol inclemente descansa
y congela mi perfume de cerdo
y pone tus besos en una balanza.
Ya lo vez amor,
hoy me hago corbata de un nudo
y después de un profundo estornudo
esponjo la panza.
Y me voy muy orondo
pues sienten en el fondo
que el sexo no alcanza...
Poesía y diseño