Dicen que el aburrimiento es parte importante de la vida. No se puede estar todo el tiempo feliz. Incluso estar molesto llega a ser importante. Durante muchos años he estado al filo del abismo, tanta diversión empieza a cansar, pero que pasa cuando uno deja de ver videos o escuchar música?
Se oye eso. Lo natural, se oye a los otros enfrascados en una historia propia llena de emociones. Y entonces pienso. Qué es eso que se escucha cuando no se escucha nada? Esa sensación de que algo vibra y no puedo escucharlo. Y lo he llamado antisonido. Pocas veces he estado ante él, dura solo unos pocos segundos y entonces el oido se sensibiliza un poco más, alcanzo a oír el ronronea del gato, la gota que se fuga del grifo del jardín y, si estoy en completa calma, hasta el latido de mi corazón y entonces puedo conciliar el sueño...
Historia corta y fotografía