Amiga, siento tu frío beso,
tan dulce como el final de un dolor de espalda,
cómo el calor reconfortante de la última brasa
que alegre con el viento despide a su alma.
Amiga, siempre has sido eso
que me acompañas incluso en un bostezo,
funeral de mis ideas misteriosas
que mueren con el alba.
Te he visto en este ocaso
un poco intranquila y por si acaso
siempre tengo mis cosas arreglandas.
Si hoy vienes por mi
ya estoy listo,
pero si no, no me dejes solo en visto
que sigo mucho amando
a esta vida desdichada...
Poesía y pintura
@saulos