Después de un entrenamiento riguroso y exigente o una fuerte competencia es necesario disminuir la carga o la exigencia a los entrenamientos, para evitar lesiones, recuperar energía, estirar los músculos y reunirse con los amigos a contar las mejores anécdotas de la semana.
Debido a esto, hoy se realizó un entrenamiento ligero, corrimos 30 minutos a un ritmo de 5:40 minutos por cada kilómetro, danto una distancia total de 5 kilómetros. Durante el recorrido se practica el braceo, las zancadas, la respiración y todos esos elementos que los runners descuidan.
Durante estos entrenamientos, es común hablar durante el recorrido y de esta forma desarrollar mejor capacidad para respirar, distraer la mente y mitigar el dolor muscular, a veces tener tu mente en una buena historia es mas que suficiente para desviar las dolencias.
No crean también es difícil salir a entrenar cuando tu cuerpo esta casando, el primer pensamiento que llega a mi mente es “perder el entrenamiento de hoy no afectara en mi desempeño” pero realmente estos tipos de entrenamiento están diseñados para ayudar la recuperación y no para mejorar los tiempos, velocidad o la resistencia.
Así que bajé al estacionamiento, encendí la moto y fui al lugar mas plano y cerca para correr esos 30 minutos, por suerte me encontré a dos amigos corredores, por lo cual el recorrido de hoy fue más fácil de cumplir y muy entretenido.
Luego al regresar a mi casa, tome una sopita de pollo cargada con vitaminas y proteínas, es fácil de digerir, tiene poca grasa y es muy nutritiva, además la sopita de pollo es mágica sirve para alimentar el corazón, ya saben lo que dicen, **¨barriguita llena corazón contento.¨
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