Donde ocurrieron los momentos más desgarradores de mi vida. En este preciso momento 44 años de edad, vivo por inercia y cobardía, cobardía de no atentar contra mi vida y condenado a estos senderos que carcomen mi voluntad, ¿Irónico no? Que para desenvolverme en mi día a día como ir al trabajo, conseguir víveres y mas deba pasar por este ¡MALDITO PARQUE!, donde hace poco más de dos años vi morir a mi esposa e hijo en una operación inescrupulosa orquestada para acabar con la vida de una familia que no era la nuestra y por “error” eme aquí vacío y condenado al parque donde fui destruido y maldito a pasar por el una y otra y otra y otra vez.
Este parte es una herida que nunca sanara es mi y un recordatorio de mi desdicha.