Remendando almas... Mi historia entre hilos, memorias y nuevos comienzos.
Hola a todos en la comunidad de Hive,
Hoy me presento ante ustedes no con mi rostro, sino con mis palabras y mis manos, que son las que han construido mi camino hasta ahora. He decidido llamarme "Remendando almas" porque, como costurera de oficio, he aprendido que no hay tela tan rota que no pueda repararse con paciencia, ni corazón tan herido que no pueda sanar al compartir su historia.
Soy una mujer de 50 años, habitante de Charallave, Venezuela. Mi vida ha sido una mezcla de muchos esfuerzos y aprendizajes. He trabajado como asistente administrativo, pero también he puesto el lomo como barrendera, despachando en una panadería y trabajando en limpieza. No le huyo al trabajo digno; cada uno de esos empleos me enseñó algo sobre la vida y sobre la gente.
Hoy, aunque me encuentro sin un empleo formal, sigo activa con mi gran pasión: la costura profesional. He manejado grandes lotes de prendas y sé que, puntada a puntada, se puede construir algo hermoso.
¿Por qué estoy aquí?
Recientemente descubrí que escribir en un diario me apasiona. Al plasmar mis vivencias, me di cuenta de que mi historia —con todas sus dificultades desde que era pequeña hasta el sol de hoy— podría servir de ejemplo o compañía para alguien más que esté pasando por un momento difícil.
En este espacio, no solo encontrarán mis relatos personales. También quiero compartir con ustedes mis otros intereses:
El arte de la costura: Mis trucos, mis patrones y cómo transformo una tela en una prenda con alma.
Mi pasión por el dibujo: Me encanta dibujar aunque no soy profesional, es mi forma de crear mundos.
Viajera de corazón... Me fascina viajar y conocer lugares nuevos; aunque no siempre tenga el dinero para hacerlo, siempre encuentro la forma de soñar con nuevos destinos.
Mi día a día, Mis caminatas diarias, mi vida como abuela y mi fe, que es el motor que me mantiene en pie.
No soy una escritora profesional, pero escribo con la verdad de quien ha vivido mucho y ha sabido reinventarse una y otra vez. Mi meta es lograr una independencia que me permita cubrir mis necesidades y comprarme mis cosas, sin dejar de lado mi labor de predicar y ayudar a los demás.
Gracias por recibirme en esta comunidad. Espero que mis puntadas y mis letras logren, de alguna manera, ayudar a remendar también un pedacito de sus almas.