Sé que el calorón que hace en Cuba es insoportable, ahogante, derretidor y sopletástico y que ya ni con cerveza o limonada se quita. Se siente de día, de noche y de madrugada. Y, para colmo, las pocas veces que viene la corriente no son suficientes para mantenerse con fesco. Se puede buscar el aire...pero este es tan inconstante como la electricidad y aún más escaso si se puede.
Yo ODIO el calor. Donde quiera que encuentre un ventilador me quedo horas pegado a él, pues fuera de su vivificador fresco me convierto en una fuente de sudor y chorreo más que un refrigerador descongelándose. Y como la necesidad es también la madre de la invención (y mi inventiva responde a la negativa de mi madre a prestarme su ventilador recargable), decidí crear mi propio ventilador. Con casino...y putas. ¡Ay, no! Disculpen. Eso es de otro lado😅.
Mi primer obstáculo era que no tenía electricidad de ningún tipo. Pero a mi mente vino uno de tantos trastos que mi padre saca de la basura cuando anda por ahí (tiene el Diógenes incontrolable estos días): un ventiladorcito que se podía conectar a un puerto USB. El trasto estaba kapput, por supuesto. Mi tubo de luz fría se encendió como una antorcha. Sabía por un conocido que los lectores de CD tenían motores de 5V, que era lo mismo que otorgan los celulares y los puertos de laptops. Ya tenía un ventilador recargable por obra y gracia de ese mismo conocido, pero aquel cacharro sólo duró cinco minutos tras su partida con mi poco dinerito y la mayoría de mis repuestos. Terminé destripando un lector que le sustraje a mi querido progenitor y tomando su motor. Las aspas las fabriqué cortando un pomo de mi medicina especial para las defensas con una tijera que no corta almas porque no puede, y tras algunos intentos en los que salieron versiones bastante deplorables que se deformaban logré un par de palas decentes. Lo malo fué cuando le conecté un cable USB y probé su potencia en el primer soporte que le conseguí (otro pomo de medicina). No se sostenía y para colmo el patadón que le daban las aspas hacía que se revolcara como si le hubiera dado un ataque. Busqué entonces algo más adepto a ponerle varias piedras para hacerle contrapeso. El candidato ideal fue un pomo de esos largos de papitas, que yo colecciono para organizar mis materiales o transportar piezas y dibujos en tradicional. Cuando al fin lo agarré al tubo y le puse tres seborucos para que no saltara al acelerar, lo primero que hizo fue expulsar el motor por el hueco en el que lo había puesto. Mismo problema.
Entonces, tras darle vueltas unas cuantas veces, decidí hacerle una especie de "careta" de contención, artravesando la tapa plástica del mismo pomo de medicina con el que hice las aspas con el eje y fijando todo con la pieza recuperada de un helicóptero de radiocontrol donde iban las aspas. Al no tener alambres de teléfono, improvisé un torniquete con un palo de chupa-chupa (o más bien un par; el otro no dejaba de moverse), amarré la careta de contención y eché a andar el monstruito.
Aunque aquella cosa corría por la mesa como cuentan que hacían los ventiladores de motor de secadora en tiempos del Período Especial (y como ellos he tenido que ponerle una toalla debajo para pararlo), vi mi éxito coronado. Había obtenido un ventilador potente, que se alimentaba de cualquier objeto con carga portátil. Si necesitaba transportarlo en una mochila, sólo debía quitarle las aspas, reciger hacia dentro el cable y acabía cómodamente en cualquier sitio. Y paramayor ventaja, si venía la luz, podía usarlo también conectado a una piña de celular.
He compartido este jocoso texto con el propósito de que, sin chiste y de todo corazón, quienes lo lean y necesiten de algo así puedan fabricarlo ellos mismos sin pasar por los problemas que pasé. ¿Y el nombrecito? Es sólo que responde a estar hecho de un pote de papitas, correr como un Órbita ruso sin su trapito en el fondo y sonar como un taladro cuando no está ajustado. Aún tengo que mejorarlo y doy pie a que los que lean esto y se animen me compartan sus propias soluciones. Así que...¡¿A qué esperan?! ¡A TRABAJAR!