Al caer el sol - Micro ficción

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La ciudad era demasiado peligrosa, así que Lucia tenía que estar en casa antes de que se ocultara el sol. Todo el mundo sabía que cuando las calles se ocurecían se adueñaba de ellas la delincuencia y el caos. Las horas de luz eran las horas de tregua y al caer el sol había una especie de toque de queda tácito y quiénes se arriesgaban a romperlo corrían el riesgo de morir en medio de la guerra.

Después de la caída del gobierno, durante extraños eventos que dejaron sin electricidad ni comunicaciones la ciudad y quizás el mundo (era difícil saber), esta fue tomada por un grupo armado que estableció cierto orden, permitiendo que la vida siguiera de algún modo; sin embargo cada noche otros grupos aprovechan la oscuridad para poder intentar derrocar al grupo que está en el poder.

A pesar del riesgo latente Lucia se queda un poco más disfrutando del atardecer, de los últimos rayos dorados en el cielo. Intenta guardarlos en su memoria y calentar su corazón con ellos. Cuando desaparezcan empezarán los gritos y las explosiones, ella estará a salvo en la oscuridad de su hogar, pero no puede evitar preguntarse si allá afuera el mundo es diferente, si siguen brillando las luces en las noches.

Más tarde esa noche se pregunta si sería buena idea unirse a uno de esos grupos que deja la ciudad de forma clandestina. Los rumores dicen que hay ciudades que aún tienen electricidad, ciudades que llevan vidas normales, pero son solo rumores, La Ley, como se hace llamar el grupo en el poder, les tiene prohibido la salida de la ciudad y la tiene totalmente militarizada. Algunos grupos clandestinos planean escapes, pero nadie sabe realmente si lo han logrado o solo han muerto en el intento, de cualquier manera jamás vuelven y nadie llega de fuera. Su madre tose en la oscuridad y abandona la idea, después de todo quién cuidaría de ella si se va.

Lucia se orienta en la oscuridad como si viera, conoce tan bien su casa que no le hace falta ver. Al principio usaban velas, pero después se hicieron demasiado costosas, así que aprendieron a orientarse a oscuras. Se sienta junto a su mamá y empiezan a hablar bajito, juegan a recordar cómo era el mundo antes y viajan en el tiempo hasta quedarse dormidas una junto a la otra. Lucia sueña con un hermoso atardecer y una noche iluminada por la luna llena.

Imágenes de mi propiedad tomadas con teléfono Redmi 9c

Al caer el sol - Micro ficción | Ecency