Hoy por fin se despejó el cielo y la luz tocó las flores haciendo más preciosa la escena. Y sí, llevo todo el año esperando que vuelva a florecer el lapacho solitario del canil porque es precioso.
Atesoro estas fotos para resguardar la primavera eterna en la blockchain.
Y sí voy tarde al trabajo por quedarme tomando estas fotos y ya ví pasar mi bus de siempre. ¡Pero si la suerte me sonríe llegaré a tiempo! 🤩
A la vuelta el clima y la luz son impredecibles, ¿mañana? Mañana no será la misma escena, mañana podría estar precioso, incluso más precioso, pero hoy es mágico.
Miro los lapachos, pienso en mis apamates cumaneses, junto al río y me da nostalgia.
Para tí que me lees y disfrutas de esta escena, aprovecha el hoy y sus oportunidades porque son irrepetibles.
¡Feliz martes!