Desde que empezó la primavera (muy poquito días) ayer fue el primer día que pudimos salir ligeros y sin kilos de abrigo. Yo tenía diligencias que resolver después del trabajo y papá me esperó en una de mis últimas paradas para luego volver juntos a casa.
Mientras conversábamos y disfrutábamos del clima, me detuve a tomar fotos de las flores que había en el camino. Muchas veces caminé esas mismas calles durante mi primera primavera en Buenos Aires y le tomé fotos a esas mismas plantas, pero aunque fue hace 2 años, mucho ha pasado desde entonces.
Y el conejo no ha cambiado nada, me preguntó si le hacen retoques cada cierto tiempo.
Feliz fin de semana, espero que les gustaran mis flores 🌼