Buenos días.
Una avalancha de ideas acuden a mi mente, así que estoy pensando en escribirlas en un cuaderno, para no olvidarlas y ponerlas en práctica, sin que se me pierda alguna buena.
Ayer fue un día de intenso trabajo, luego del café y el desayuno, mientras intentaba subir el video a #3 Speak, como solo es cuestión de esperar, puse en marcha el ensamblaje del jabón de Ruda y Romero y aunque lo hice por el método en frío, me llevo toda la mañana. Finalmente, vaciar en el molde a eso de la 1 y a almorzar.
La tarde fue toda esperar 4 horas o más para subir el video, pues cuando iba por el 50% nos quedamos por un momento sin Internet. Yo iba y venía, aprovechando para lavar todos los implementos utilizados y todavía me falta lavar los frascos de los aceites.
Hoy toca desmoldar y ver el resultado, como un ejercicio de paciencia, esperaré hasta la 1, cuando cumpla las 24 horas y seguramente estará totalmente frío.
Si el resultado es el esperado, al cortar cada pieza, se apreciará un halo oscuro en el exterior, que durante los 30 días de curado desaparece. En mi opinión es un indicativo de que un buen o excelente resultado.
[Foto publicada el 1/04/2022. Cuando lo hice por primera vez]
Dado que el tiempo requerido y la dedicación, un jabón artesano, es una obra de arte reducida, aunque existen grandes artistas del jabón que me inspiran a aprender y mejorar.
Algo parecido a una estampilla o sello de correos, una litografía en miniatura de un cuadro o un retrato de un personaje famoso, elaborado al detalle, para pegarla en un sobre como comprobación de que se pagó su trasporte.
Y para colmo, le tienen que estampar de un golpe, él mata sellos de tinta indeleble que lo inutiliza.
Por suerte existen los filatelistas que los aman y atesoran, buscando los menos maltratados, que tras cumplir su cometido, reposen en una vitrina o un álbum, para deleite del entendido.
Alguna vez me dio por guardar sellos y reuní más de 1.000, cuando años después, me puse a la tarea de clasificarlos, no encontré ningún tesoro que vender, pero aprendí muchas cosas interesantes acerca de historia y geografía. Una muy interesante es que los países, no se llaman así mismos como nosotros los llamamos. Ejemplo: Los sellos de la Posta (Correo) Romana, no son de Roma, que sería Italia. Son de Rumania.
La historia del correo y de la misma filatelia es muy interesante, hay errores de impresión que valen millones y hasta falsificaciones que también los valen, sabiendo que son falsos.
Hay quienes coleccionan el mismo sello y compran cuantos ejemplares encuentren del mismo. Resulta un rompecabezas fantástico, completar la hoja original de impresión formada por 100 sellos o más, todos iguales. ¡Como, qué gracia tiene! Un chiste y un rompecabezas que dejo la guerra, no recuerdo cuál fue el país, pero a causa de la guerra escaseo el papel y procedieron a imprimir sus estampillas en el reverso de viejos mapas.
Hoy los aficionados invierten tiempo y dinero en reunir las piezas y completar los mapas.
[Unas vistas de mi álbum, reunido principalmente hace 50 años]
Es una pena, la baja resolución de las fotos tomadas con mi tablet, pero ya tendré oportunidad de compartir unas mejores y comentarios de interés sobre el tema.
Quien no quiera esperar, puede buscar el catálogo Scott de sellos que es una delicia de observar y leer, por puro entretenimiento.
Si lo descargan, puede que consuman una considerable parte de la memoria de su equipo. Son 6 volúmenes, clasificados por países en orden alfabético.
Llego el fin de semana y les deseo que lo disfruten.
Hasta mañana.