Una simple ama de casa que atendió y crió a los hijos de buena forma con educación y respeto, donde la casa siempre estuvo en un orden y las cosas parecían nuevas de lo limpio que relucían, el esposo siempre de punta en blanco con su ropa lava y planchada.
Fue al garage abrió el cajón de las herramientas y entre lagrimas busco sin saber que buscaba, pero su mano toco una soga y decidió sacarla, ya tenia la solución en sus manos.
Fue a la sala agarro la tablet y se dispuso a escribir un correo para su esposo y algún destinatario oculto:
Quiero que sepas que has sido el culpable de todo esto, siempre fuiste autoritario tanto que eres déspota, maltratador, no valoras lo que los demás hacen por ti, nuestros hijos bien cuidados y criados gracias a mi, también se alejaron por tu culpa y me duele solo por ellos, pero en el fondo me entenderán.
ADIOS
Susana se monto en una mesa, guindo la soga del machihembrado de la casa, rociándola de gasolina, una cerilla fue la chispa de libertad que fue subiendo hasta el techo y consumir en llamas la casa.
Susana salio corriendo dejando todo, no volteo ni un instante, para no regresar a su pasado.