Mi primer amor
Se llega la gran noche, a eso de las 12:00 AM llegué según lo acordado, ella salió a recibirme a la entrada para que los perros no hicieran alboroto al verme, la adrenalina a millón, con algo de miedo pude entrar a su habitación. Recuerdo que esa noche no estuve tan relajado, en mi cabeza solo pensaba en como hacer para salir y evitar ser descubierto; ella por su parte, disfrutaba al verme con la presión de las locuras que hacíamos y me recalca que así se sentía los primeros días cuando era ella la que se escapaba de su casa. Al final, todo fluyó entre ambos y salí a las 3:30 AM sin ningún problema.
Los días sucesivos me dieron confianza, ya no era necesario que Mariana saliera a mi encuentro, los perros ya eran mis amigos, al verme salían a mi encuentro moviendo sus colas y dándome muestras de afecto. Noche tras noche mis visitas eran más frecuentes, entre 4 y 5 días a la semana subía a visitarla, relativamente vivíamos juntos, pasamos de ser novios a convivir como pareja, pero solo de noche, durante el día eramos dos extraños que solo se saludaban con un ¡Hola!. En varias ocasiones tuve a punto de ser descubierto, particularmente recuerdo la vez que su mamá bajó hasta la habitación a buscar las llaves del negocio, me tocó meterme debajo de la cama, agradezco a Dios que mi contextura para ese entonces era delgada, porque la cama era tan baja que apenas pude meterme debajo.
En otra oportunidad, su tío que era amigo mío, llegó con unos amigos de parranda a la 1:00 AM despertando a todos en casa porque querían seguir tomando licor, Mariana era muy astuta y rápidamente deduce lo que se venía, así que me saca del cuarto y me lleva a la cocina, que quedaba en una construcción a parte de la vivienda, sin embargo, no podíamos saber hasta qué punto era seguro porque dependía de la hora en que se fueran los amigos del tío, pero era fácil suponer que amanecerían tomando, lo que significaba que yo sería descubierto. El miedo se manifestó en nosotros, y después de tanto pensar opté por decirle que lo mejor era hablar con el tío y pedirle ayuda, ella se negaba pero yo apostaba a la amistad de nosotros y decidimos correr el riesgo. Con todos en casa despiertos, Mariana lo lleva hasta la cocina y al verme su reacción fue reírse, después de jugarme varias bromas decide ayudarme, así que me pide esperar un rato más mientras él despedía a sus amistades.
A las 5:00 AM pude salir, el tío me facilitó mi escape dejándome su moto en las afueras para que los vecinos no sacarán conjeturas, si me veían podrían suponer que solamente fuí a dejarlo en su casa, ya que era habitual que me vieran con él debido a que siempre andábamos juntos compartiendo salidas y aventuras en moto. No obstante, comenzaron a salir rumores pero de allí no pasaban. Durante año y medio continúe con mi odisea, la familia ya sospechaba, en varias ocasiones Mariana era enfrentada por sus padres y ella solo negaba todo; en mi caso, la mamá me enfrentó una vez e hice lo mismo, me negué rotundamente, no habían pruebas que me relacionaran con Mariana, ella y yo teníamos establecido negarnos hasta que decidiéramos lo contrario.
Llegó un punto de la relación donde Mariana actúa por voluntad propia y eso comienza a afectar nuestra relación, estaba decidida a enfrentarse a sus padres por mí, yo no quería que lo hiciera de la forma que me lo planteaba y le pedí dos meses para yo organizar mi situación laboral, estaba seguro que al aceptar nuestra relación perdería el empleo. Sin embargo, a pesar de que conversábamos frecuentemente, la situación entre ambos fue desmejorando dada la presión que sus papás ejercían sobre ella, hasta llegar al punto de que su tío era quien fungía de mensajero entre nosotros. En el transcurso de estos dos meses la relación se vino a menos, sucedieron tantas cosas entre ambos que al final, ella decide terminar la relación, pero, esa es otra historia que merece ser contada aparte.
Gracias por acompañarme a lo largo de esta tres publicaciones, y ser testigo de la historia de mi primer amor, uno que me llenó de grandes experiencias, retos y riesgos, pero que al final eran recompensados al estar en la compañía de mi amada: Mariana.
Te invito a leer:
Cuando Hablan las Miradas | Capítulo I
Cuando Hablan las Miradas | Capítulo II
Imágenes tomadas desde pixabay.com .
Fuente de imagen
Fuente de imagen
Logo realizado en PowerPoint.