Hace casi 9 meses, escribí comentando generalidades sobre el orden Orthoptera, algunas familias del orden Orthoptera y algunas de las subfamilias de la familia Acrididae. En esa entrada incluí una fotografía del grillo que muestro a continuación, en el apartado que correspondía a la familia Gryllidae, indicando que sobre esa especie no había escrito pero lo haría en el futuro. La presente entrada tiene ese propósito.
Al grillo lo encontré en el pie de una montaña en Montalbán (Carabobo, Venezuela) y es la especie Eneoptera surinamensis de la tribu Eneopterini, ubicada en la subfamilia Eneopterinae de la familia Gryllidae.
Los grillos de la subfamilia Eneopterinae se alimentan de hojas, flores y frutos de plantas vivas, dañando en ocasiones especies de gran valor para el ser humano. Depositan sus huevos en la médula, la corteza o la madera blanda de los tallos de las plantas. Las más de 500 especies de esta subfamilia se limitan en gran medida a hábitats tropicales húmedos. Eneoptera surinamensis es uno de los principales representantes de esta subfamilia, con altas densidades de población y una amplia distribución en la región neotropical.
Los grillos adultos del género Eneoptera son de tamaño medio con una coloración contrastada, el dorso puede ser de color marrón claro a marrón rojizo, y el resto del cuerpo es más oscuro. La cara es más alta que ancha y posee ojos protuberantes. El vértice o parte superior de la cabeza situada entre los ojos y por encima de la frente, es ligeramente curvado. El fastigio o prolongación anterior de la cabeza, es glabro (sin pelos o cerdas), con pocas manchas negras, es ensanchado en su extremo apical, con el doble de ancho que el escapo o primer segmento de la antena (la base más gruesa que une la antena a la cabeza del grillo) y se sitúa por debajo del nivel del vértice. Los ocelos son ligeramente protuberantes y están dispuestos en un triángulo amplio; el ocelo mediano es plano, está situado en la cara y es más grande que los laterales. Los escapos son marrones, tan anchos como largos. Las antenas son uniformemente marrones. Los palpos maxilares son largos, con su quinto segmento tan largo como el tercero y ligeramente ensanchado en el ápice. En el pronoto, el disco dorsal es ligeramente más ancho que largo, de color marrón con lóbulos laterales tan altos como anchos de color marrón oscuro, bordeados de negro en la cara dorsal. Las tibias delanteras presentan 2 tímpanos, el tímpano interno, que está cubierto por una expansión esclerotizada, cuya membrana solo es visible a lo largo de una hendidura longitudinal, y el tímpano externo, que tiene forma elipsoidal y está ondulado transversalmente en su mitad dorsal. Las tibias delanteras presentan 2 espolones apicales internos y uno externo. Las tibias II tienen 2 espolones internos de igual longitud y 2 espolones externos, siendo el dorsal el más largo. Los fémures posteriores son filiformes en el ápice. Las tibias posteriores son serriladas (con dientes como en una sierra) en toda su longitud, surcadas longitudinalmente en su cara dorsal y con 4 pares de espolones subapicales y 3 pares de espolones apicales; los espolones internos son largos y curvados, mientras que los externos son cortos y rectos. Los primeros tarsómeros posteriores tienen 2 espinas apicales, entre 7 y 11 espinas externas y ninguna espina dorsal interna. Las patas son de color marrón, los fémures I y II están moteados de marrón oscuro. Las tibias I y II poseen 3 anillos oscuros en su cara externa. Las tegminas, o alas engrosadas que protegen las alas que utilizan para volar, son tan largas como el abdomen o ligeramente más cortas y de color marrón translúcido. Los tergitos son de color marrón oscuro, con numerosas setas (pelos o cerdas) en los tergitos 6 al 9. Los esternitos son de color marrón oscuro a marrón amarillento. Los cercos son más cortos que los fémures posteriores, de color marrón amarillento y moteados de marrón oscuro. La placa subgenital es corta, de color marrón amarillento. La placa supraanal es setosa (cubierta de cerdas), con sus márgenes laterales por encima del nivel de la zona mediana plana.
A diferencia de los adultos, las ninfas de la especie Eneoptera surinamensis exhiben una línea o banda longitudinal blanquecina o amarillenta sumamente contrastada a lo largo del dorso. En tal sentido, el grillo que presento en las fotografías y el video no es un adulto, sino una ninfa, que además se caracteriza porque no posee alas; es un grillo juvenil en un estadio en que sus alas no se han desarrollado.
También se ha informado, para los adultos de la especie Eneoptera surinamensis, que son de tamaño medio, de coloración marrón claro con un contraste variable entre el dorso y el resto del cuerpo, donde los flancos son de color marrón oscuro, mientras que el dorso varía de marrón claro a marrón polvoriento. El vértice es marrón, con 4 a 5 líneas longitudinales de color marrón oscuro en algunas ocasiones. Los palpos maxilares son de color marrón homogéneo. Los fémures posteriores son uniformemente marrones, con numerosas setas largas en la cara externa. Las tegminas son de color marrón mate.
En los machos, las alas delanteras tienen una mancha basal situada en la mitad interna del tegumento. La lima (estructura que usan para producir sonido) en sus alas posee entre 74 y 90 dientes simples. Las nervaduras de arpa (principal resonador para amplificar su canto) son paralelas en toda su longitud. El canto de llamada es un trino continuo con amplia modulación de amplitud, emitido en ráfagas que pueden durar varias horas cuando no se molesta a los machos, y cuando varios machos cantan a la vez en su hábitat natural, suelen sincronizar sus modulaciones de amplitud para formar un coro.
En las hembras, las alas delanteras poseen una zona negra del campo lateral con pocas celdas cuadradas (menos de 5 celdas en la parte más ancha), cuyas venas delimitadoras son apenas visibles. El ovipositor es tan largo como los fémures posteriores.
Eneoptera surinamensis es una especie diurna que habita en zonas abiertas de la selva tropical (a lo largo de caminos, en claros naturales o artificiales). Ambos sexos se encuentran cerca del suelo, entre la hojarasca o, en ocasiones, en los arbustos, desde donde cantan los machos.
Teniendo en cuenta que los estudios sobre el ciclo vital de los grillos se han llevado a cabo casi exclusivamente en regiones de clima templado, en una investigación se analizó el ciclo vital y la distribución estacional de una población tropical de Eneoptera surinamensis, con el objetivo de verificar si esta especie presentaba un comportamiento cíclico en relación con la estación seca y la húmeda; porque había sido postulado por otros investigadores.
La investigación se realizó sobre una población de grillos que se encontraba en un bosque estacional semicaducifolio (donde las plantas pierden su follaje por un período muy corto), situado a unos 20 kilómetros del Parque Nacional de Iguazú (de Brasil, no Argentina), a 195 metros sobre el nivel del mar. Cabe destacar, que el clima de la región se ha clasificado como mesotérmico templado y muy húmedo. La precipitación media anual es de 1650 milímetros, la principal estación húmeda (época de lluvias) se produce entre octubre y enero y las temperaturas más bajas se registran durante la estación seca (época de sequía) de mayo a agosto, oscilando entre los 2 y los 5 °C en los días más fríos.
Durante las observaciones de campo realizadas, observaron ejemplares adultos de Eneoptera surinamensis entre abril y mediados de diciembre, y la actividad de estridulación (producción de sonidos), que indica la fase de apareamiento de esta especie, se produjo entre julio y diciembre; un periodo que abarcaba la transición entre los meses húmedos y secos. Asimismo, no observó ningún ejemplar adulto de Eneoptera surinamensis desde mediados de diciembre hasta marzo.
La larga duración de la fase adulta de Eneoptera surinamensis (aproximadamente 8 o 9 meses) abarcó los meses más secos del año, lo que sugirió un período de diapausa (estado de inactividad) durante los 3 meses que preceden al inicio de la temporada de apareamiento, fácilmente reconocible por el canto de llamada de los machos para atraer a las hembras. Este período incluye los meses en los que la vegetación es menos exuberante y, por consiguiente, ofrece menos nutrientes.
Desde diciembre hasta mediados de marzo, encontraron un gran número de ninfas en diferentes etapas de desarrollo y su rápido desarrollo estuvo acompañado del brote de la vegetación. Durante la temporada de apareamiento, que dura unos 6 meses, probablemente se produce una oviposición no sincronizada entre septiembre y diciembre, por lo que la eclosión de los huevos tiene lugar en distintos periodos. Este hecho se verificó mediante la presencia de ninfas en diferentes estadios de desarrollo entre diciembre y mediados de marzo. Los preadultos (última etapa como ninfas) fueron observados en los meses de febrero y marzo, mientras que los primeros imagos (adultos luego de la última muda) aparecieron en abril, junto con una exuberante vegetación que brotó tras los meses lluviosos.
En general, según los resultados de la investigación, la especie Eneoptera surinamensis sigue un ciclo vital relacionado con las estaciones seca y húmeda, entra en diapausa durante su fase adulta, presenta una generación al año (es univoltina) y sobrevive a la estación seca en estado adulto.
El grillo se puede ver en el siguiente video.