Design created with Canva / Diseño creado con Canva
English
A Stroll Through the Plaza
In small towns, places to go for a walk really do run out quickly; this is perhaps because I’ve lived in large urban centers before, where variety abounds and you get used to doing something different every time, but here things are very different. But that doesn’t mean it’s boring. On the contrary, walking through the same spaces every day teaches us to appreciate them more, to do our part to make them even better, and to foster a sense of identity that allows us to feel connected to what is truly ours.
Español
De Paseo Por La Plaza
En ciudades pequeñas, realmente los lugares para pasear se agotan con facilidad; esto ocurre quizás porque ya he vivido en grandes centros urbanos, en donde la variedad abunda y uno se acostumbra a planes distintos en cada momento, pero acá las cosas son muy diferentes. Pero esto no significa que sea algo aburrido. Al contrario, recorrer los mismos espacios a diario nos enseña a valorarlos de mejor manera, a aportar nuestro granito de arena para que sean cada vez mejores y a generar una identidad propia que nos permite sentirnos identificados con aquello que realmente es nuestro.
Para el paseo que les presento hoy, me vine a la Plaza Bolívar; el reloj marcaba las 8:30 de la mañana, el sol aún no se encontraba en plenitud y un clima agradable se cernía sobre toda la ciudad; por lo tanto, estamos hablando de un ambiente ideal para salir y caminar, tal vez hacer una compra en el supermercado, para luego simplemente disfrutar de unos alrededor de la plaza, la cual es realmente grande, está llena de naturaleza y cuenta con una vibra única.
Más que una plaza, la gente de por estos lados suele asociar este espacio con un parque público; es que realmente eso es lo que parece, ya que cuenta con espacios repletos de grama, banquitos de cemento y otros de metal, áreas para caminar y una explanada central que sirve para usos múltiples; además, cuenta con un pequeño escenario y un área de doble altura en donde se alza la figura del Libertador.
Realmente, este espacio rompe con el esquema tradicional de plazas coloniales; acá nos encontramos sin duda alguna ante un diseño de características modernas, en donde se aprovechó un gran espacio para generar un entorno adecuado y al servicio del pueblo, en donde no solo se honra la grandeza del hombre que nos dio la libertad, sino en donde podemos sencillamente disfrutar de nuestro derecho al esparcimiento y la sana distracción.
A esta hora la brisa que desciende de las montañas andinas sigue siendo fría; los azulejos, canarios y pispirillos nos regalan melodías únicas. Alrededor, las personas caminan de un lado a otro con destino a sus trabajos y hacer sus diligencias personales; algunos se toman el café de la mañana, mientras que otros hacen una pausa en este espacio para sentarse y respirar la frescura que regala una inmensa tranquilidad.
Yo vine a hacer una diligencia puntual a unas dos cuadras de este espacio, pero aproveché para caminar alrededor de él, sentarme bajo sus inmensos árboles y disfrutar de una mañana muy linda, en donde todo está en calma. Creo que estos paseos matutinos son ideales para llenarse de ánimo y continuar con jornadas de trabajo que últimamente han sido muy atareadas, en donde, sin darse cuenta, se sumerge en medio de rutinas interminables y situaciones complejas.
Realmente disfruté de caminar hoy por esta plaza, interactuar con la naturaleza y recibir la buena vibra de este espacio. Tenía tiempo que no me he tomado unos minutos para sencillamente disfrutar de los detalles; creo que esto debe hacerse de forma más seguida y estoy convencido de que se trata de una actividad cuyos beneficios son increíbles. Desde este rinconcito de los Andes venezolanos les envío a todos mi invitación para que también salgan y disfruten de sus propios entornos, dando paseos en donde la tranquilidad sea el pilar fundamental de una vida en donde los detalles son los que marcan la diferencia.