El perdón
Todos en casa estamos viendo una serie de ánime llamada Naruto, vamos por la segunda temporada que está basada en el intento desesperado del personaje principal de rescatar de la oscuridad al que considera su amigo, que por su deseo de venganza comete terribles atrocidades que ponen en peligro la vida de todas las aldeas de la trama, e incluso, de todo el mundo.
Es una serie bastante compleja, pero lo que deseo traer a este lienzo es el tema de cómo la ausencia del perdón genera un círculo de odio, que nunca termina.
Hubo un escena particularmente aleccionadora, en la que el protagonista, Naruto, lucha con un poderoso rival que había matado a dos de sus más cercanos afectos y también había destruido su aldea, con el fin de capturarlo; todo en busca de un poder superior para destruir el mundo y hacer que el hombre conociera el dolor y a través de ese dolor pudiera entender lo mucho que se sufre en las guerras, dado que él es un sobreviviente de una guerra en la que perdió todo lo que tenía, empezando por sus padres. Desde su sufrimiento causado por tantas atrocidades a lo largo de su vida, ésa era su manera de encontrar la paz del mundo. Naruto tenía la determinación de evitarlo y entiende que la única manera es rompiendo el círculo de odio.
El villano, en algún momento de la batalla, en su intento por hacerse entender por quien había sido un digno oponente para él, preguntaba a Naruto si el tenía la respuesta a cómo acabar con las guerras... ¿cómo alcanzar la paz mundial?
Ambos rivales conversaron, exponiendo cada uno su dolor. Al final de la escena, Naruto reconoce que no tiene la respuesta y que aún después de escucharlo lo sigue odiando y quiere matarlo por tanto dolor que le causó; sin embargo, decide perdonarle la vida, porque sabe que la venganza sólo trae más venganza. Que él no se rinde y que seguirá buscando la manera de encontrar esa paz, que él también desea tanto y esa era su manera de mostrarle lo serio de sus intenciones.
En realidad es inimaginable pensar en perdonar a alguien que acabé con la existencia de un ser querido, si basta con una simple agresión para sentirnos profundamente heridos, al extremo de querer que la persona desaparezca de tu vida (y si se va del planeta mejor). Y ciertamente las guerras traen tantas muertes y dolor... lo más triste es que solemos verlas como algo tan ajeno, como si se tratara de una película. Sólo quienes las sufren tienen la conciencia de lo que significan para los que logran sobrevivir. Lo peor... son sólo por poder. El que más tiene, más quiere.
Si no se pueden superar las diferencias en paz, ¿cómo pensar que se superarán después de un proceso tan doloroso? La moral, el ánimo, las fuerzas, la salud física y mental, la economía... Todo se derrumba después de una guerra. No se gana, se pierde.
De una manera tan inconsciente criticamos todo y hasta tenemos la osadía de decir cómo deberían hacerse las cosas, pero no somos capaces de tener en orden nuestra propia vida, nuestros propios sentimientos. "Quien esté libre de pecados que lance la primera piedra", frase sabia que evitó un lapidamiento. Imagino esa escena en la actualidad: lo más probable es que cada uno de nosotros lanzáramos la piedra para no quedar al descubierto, y el más culpable la lanzaría de primerito. Si fuéramos seres más justos, siguiendo sólo esa misma premisa, ni siquiera pudiéramos abrir la boca en contra de nadie. Y estoy segura de que, quien realmente es libre de culpas, tampoco lo haría.
Perdonar es una bendición que trae paz a tu alma, no tiene que ver con el otro, sino contigo. Es un regalo que no queremos abrir porque nuestra alma herida no lo encuentra atractivo. Es muy difícil poner la otra mejilla y, perdonar, supone hacerlo. Para mí este es un tema difícil y que aún me cuesta mucho trabajo, por eso me esfuerzo más en aprender a superarlo.
Si no podemos estar en paz con los nuestros ¿cómo esperamos que exista la paz mundial? El mundo es el reflejo de lo que somos nosotros, nuestro país es el reflejo de lo que somos, y encontrar ese paraíso tan soñado, depende de nosotros. Aún nos falta mucho por crecer, por madurar, por aprender, por evolucionar.
No debemos esperar el cambio afuera, debemos empezar por nosotros
Imagen propia editada con la aplicación April descargada desde Play Store para Android.