mas deseabas conocer a tu hijo,
decidiste esperar el día,
en que al fin él nacería.
pálido, sudoroso, sin poder dormir;
aunque necesitabas cirugía,
de opinión, no cambiarías.
pero no pudiste levantarte;
de tanto esfuerzo que hacías,
sentí que la conciencia perderías.
para atender tu dolencia,
me esperaba un quirófano,
lejos de tu presencia.
sano y rozagante,
el ser que tanto deseaste
y la vida quiso entregarte.
en una ambulancia te acercó:
una resonancia te urgía
justo ese día en que él nació.
estábamos de tí, tu hijo y yo;
mi hermana en modo ángel,
nuestro encuentro cristalizó.
que la vida nos reservara,
para que desde la prisa de una camilla,
con amor a tu hijo besaras.
que guarda ese primer encuentro,
en mi memoria permanece
y todo mi ser lo agradece.
más bendiciones fueron recibidas,
luego de una extensa cirugía,
tu salud regresaría.
Todas las imágenes usadas son propias.