Aunque la mayor parte de las personas suelen ser de buenos sentimientos, otras se encuentran en el extremo contrario y pueden ser muy crueles, aprovechadoras, mezquinas, pueden calcular cada paso, en el camino vamos encontrando de todo, quizá de forma inconsciente o consiente nuestra ingenuidad nos hace ser blanco fácil, el tema es que en algunos casos eso causa molestia, enojo, frustracion o dolor.
Podemos llegarnos a sentir utilizados, eso es terrible, por eso cuando sientas que alguien se aprovecha constantemente de ti, abandona tu ingenuidad, debes poner un alto para no salir lastimado. Lo ideal es mostrar una actitud firme a impulsarnos a tomar distancia emocional, para no permitir que con trucos emocionales o engaños obtengan de nosotros los fines deseados, de esta forma defendemos nuestras creencias con firmeza.
Un ejemplo común de aprovechamiento es el amor fingido, podemos ser víctima de alguien que dice querernos sólo a cambio de un beneficio; otro caso frecuente es ese mal llamado jefe, que se hace pasar por amigo para hacernos trabajar a cambio de los mínimos reconocimientos o ninguno.
Parece ser debilidad a simple vista, sin embargo es algo frecuente porque los sentimientos a veces nos ganan la partida, cuando alguien tiene sus facultades físicas o mentales mermadas; si el caso es que nosotros mismos somos violentados debemos hacer un alto que nos permita reconocer que estamos siendo utilizados y es momento de buscar ayuda en nuestros seres queridos, familiares, amigos o profesionales si llegara a ser necesario.
No es fácil reconocerse a sí mismo como manipulado, por ello debemos estar atento a las cosas que las personas positivas pueden llegar a decirnos, también podemos intentar hacer balances de esas actividades en las que invertimos nuestro tiempo esperando un reconocimiento o remuneración que no llega o no es suficiente. Nuestro tiempo es demasiado valioso como para regalarlo, y los ingenuos ya no se encuentran mucho en estos tiempos.
Una verdad es que quien se aprovecha de la persona vulnerable muestra su egoísmo, su interés, su mezquindad, puede usar halagos vanos, puede pretender dar amor solo por breves ratos, pero no es sincera y eso se nota, se le deja colar por sus intereses bajos.
Es tiempo de abandonar esa ingenuidad en las cuestiones de trabajo, en el amor no correspondido o en las amistades que nos hacen daño, porque valemos demasiado. Por eso, no debemos confiar nunca de las personas que son capaces de actuar con falta de sensibilidad, no se trata de juzgar a otros, pero la falta de amor por los suyos o su entorno es una clave para alejarlas de un soplo.
"Cogito ergo sum"
Descartes
Gracias por la lectura. Me despido.
Imágenes propias. Fotografías tomadas con un móvil Blu Vivo One Plus. Cámara f / 2.0 1/100 3.79mm ISO 200. Editadas para los mensajes usando la aplicación de diseños Canva.