Nadie.
Absolutamente nadie
Entiende que existe el de a lado
Los vacíos de mentes
Tal vez, sin criterios, sin voces
Escondidos en diminutos refugios
Labrados especialmente para no mentir.
Buscan sobrevivir a la anarquía de la urbe
Malgastado, silenciosos e hipócritas
Causantes de tantas heridas
Aunque necesarias para subsistir
En la ciudad de los vacíos
La que permite esculpir lo necesario
A la espera de un día más, con vida.
De que vale escribir el manuscrito
En los periódicos con circulación normal
Si no es fácil ajustar la visión, en ellos
Transformadas en obras proféticas
Para detener la proliferación cibernética.
Hoy, primera causa de la desaparición del dolor
En oficinas postales y bibliotecas públicas
Convertida en tecnología que controla a los humanos
Malévolos posmodernismo
Experto en vida artificial
No hay nada como un libro
Una obra de teatro
Un concierto
El cine
Un paseo por el parque
La visita cotidiana al templo
Pero, todo en vida.
Estando ahí como tú
Haciendo lo que debemos hacer
En un mundo complicado
Sin celular…