Ojos color miel
Cuando tenía doce años tenía un amigo que se llamaba Javier, lo conocí en la secundaria en el primer grado. Estábamos enamorados de la misma chica Rosalía, siempre competíamos para ganar su aprecio, pero en marzo de ese año, solo un día después del cumpleaños de Javier. Rosalía me pidió a mi que fuera su novio. Ya saben cómo son los sentimientos a esta edad. Javier quedó destrozado.
Lluvia
Ese día el papá de Javier le había dicho que se cambiarían de casa en un par de meses. Al fin le habían dado el crédito para una casa en el sector residencial a unos pocos kilómetros de su residencia actual. Javier se debatía entre la alegría y la tristeza, tendría una mejor casa, pero perdería contacto con su mejor amigo y ya no podría ver a Rosalía, la chica que le gustaba. El día anterior había cumplido años y había notado cierto acercamiento de ella a nuestro grupo de amigos. De cualquier manera el en dos meses se cambiaría de secundaria. Ese día estaba muy nublado y ya habían empezado a caer las primeras gotas de lluvia, pero Javier aún así decidió venir a visitarme, no sé si alcanzaría a ver qué Rosalía y yo nos estábamos besando, aún no le había contado que ella y yo ya éramos novios. Cuando llegó con nosotros el estaba completamente empapado y algo triste por lo que decidí comentarle después.
Javier
Qué extraño que de pronto baje la temperatura y empiece a llover y aún falta mucho para llegar a la casa creo que voy a llegar a orinar a la casa de mi amigo.
ese día Javier no pretendía venir a mi casa, pero una necesidad biológica lo hizo cambiar de rumbo. La lluvia caía a cántaros y tenía muchas emociones encontradas. Pronto se cambiaría de secundaria y tendría que buscar nuevos amigos. Faltarían como unos 80 metros para llegar a la casa de su amigo cuando lo vio que besaba a la muchachita que a él le gustaba. No sabía si estar contento o llorar. Se detuvo unos minutos y se orinó en la ropa que al cabo de cualquier manera ya estaba mojada. Calor de la orina bajo por sus piernas que temblaban incontrolablemente, alegría, tristeza, furia, desconsuelo. Todo mezclado. Se paró enfrente de mi casa, me dijo Adiós moviendo la mano derecha y se fue a su casa..
Historia corta y pintura