En mi anterior post en el que escribí sobre la posibilidad de crear nuestra propia realidad comencé haciendo una pregunta:
¿Se puede crear la realidad?
Luego a continuación para entrar en contexto presenté tres premisas en las que se entremezclan algunos conceptos sobre la mente, conciencia, percepción, energía, meditación y universo en un proceso de cocreación permanente.
Existe un punto de encuentro entre los descubrimientos de la física cuántica en las que el observador es quien determina si los fotones se comportan como onda o como partícula y las tradiciones milenarias como los monjes tibetanos que nos dicen que hay una zona del cerebro ( tercer ojo) que está inactiva ya que desconocemos la forma en cómo activarlo, como es el caso de la glándula pineal y pituitaria, que representa el centro de la clarividencia y la intuición.
En otro post le compartiré algo al respecto, hoy te invito a dar una mirada al pasado.
No me refiero a ir a vidas pasadas, ni nada que se le parezca, me refiero al pasado de nuestra historia personal, con la finalidad de poder explorar la posibilidad de hacer cambios en parte de esa historia que quisiéramos modificar.
El pasado, es pasado, sin embargo en el recorrido por nuestra vida tuvimos distintos tipos de experiencias:
Lo que deseamos y no conseguimos
Lo que quisimos y no tuvimos
Lo que quisimos y no conseguimos
Lo que no quisimos y si tuvimos
Cuando lo que deseamos lo conseguimos se siente agradecimiento, satisfacción, nos gusta. Igualmente sucede cuando hay situaciones que no quisimos y no obtuvimos, también se siente satisfacción.
Ahora que sucede con aquellas experiencias que no quisimos tener y si sucedieron, estás se pueden manifestar bien sea como una experiencia, nada más que no afecta posteriormente en el resto de la vida o puede ser todo lo contrario, que se fije e instale como un trauma.
Estas experiencias que no resultaron agradables muchas veces quedan registradas en nuestra memoria en función de cómo la interpretamos en su momento. Si esa experiencia quedó registrada como un trauma, la persona llevará consigo esa carga emocional que se disparará cada vez que se reproduzca una experiencia similar.
Recuerdo una ocasión en la que una participante de un taller me dijo:
“Tengo una hermana, que lleva casi dos años encerrada en su casa, desde que su esposo quien era militar de la aviación murió en un accidente de un helicóptero, la han llevado a terapias con psicólogos y psiquiatras pero no sale de esa depresión”
“¿Usted puede apoyarla?”
Le dije:
“Si ella quiere, si puedo apoyarla”
Pasados unos tres días, hicimos una cita y realizamos una sesión de una hora y media aproximadamente, utilicé algunas de la técnicas de la Programación Neurolinguística y Diseño de Ingeniería Humana, en la que se hace inicialmente un diagnostico dónde se identifica la forma en que ese tipo de experiencia se registró, sobre aquellas situaciones inconclusas que no pudieron cerrarse debido a la muerte de su pareja.
Una vez identificada la situación, con su carga emocional en zona específica del cuerpo, con representaciones especificas en su mente, con estados internos profundamente asociados a su experiencia traumática, procedí a guiarla con una nueva reprogramación sobre lo sucedido de tal forma que se pudiese incorporar a su vida profesional como profesora universitaria, y llevar una vida más plena y satisfactoria.
Pasado el tiempo, quizás un año, estaba ingresando a un conjunto residencial escuché unos gritos donde alguien me llamaba, era una voz de mujer, al voltear la mirada reconocí a quien fue mi alumna en el taller.
Corrió emocionada al encuentro, no tenía palabras para describir lo bien que estaba su hermana, estaba profundamente agradecida, ya se había incorporado a su vida habitual, seguía dando su cátedra en la Universidad, y lo más importante, volvió a encontrarle el sentido a la vida.
Se puede viajar al pasado, y recrearlo nuevamente, lo que llamamos pasado o futuro, sólo está en nuestras mentes, si es del pasado se puede reconstruir, si es del futuro lo puedes crear.
Fuentes consultadas:
Alas de Libertad
Salomón Castellanos
Año 2004
Transformación Profunda
Gabriel Guerrero
Año 2002
La Magia en Acción
Richard Bandler
Año 1997