Hello, portrait lovers!
I don’t know if you experience something similar. I don’t know if, in your countries of residence, you have ever found yourselves having to wait in line for a product right out on the street. Here in Cuba, it is a regrettably common occurrence.
Without getting into details—which would only be fully understood by those who live through our reality firsthand—whenever this happens to me, I try to focus on whatever peculiar or beautiful moments might unfold.
It is an ordinary day—I say that because it could just as easily happen under the rays of the sun or even the caress of the moon. I was waiting for a pizza outside a shop that serves up this tasty treat, and the group of people ahead of me made me smile: several beautiful young girls with mannerisms I couldn't help but notice.
Girls who were evidently sisters—twins, in fact—but with markedly different temperaments. One was calmer than the other.
Another girl, also beautiful, trying to interact with her peers while their mothers and the other adults were lost in their own thoughts.
And so, I wanted to capture that moment in black and white because—beyond it being my preferred style of photography—I believe it embodies the dynamism I aim to convey in a much more organic way, allowing the viewer to imagine the rest of the story.
Entonces, con la singularidad de cada retrato, me voy despidiendo por ahora, no sin antes ofrecerles a cada uno de ustedes ¡un abrazo de luz!
Recuerden, ¡no olviden sonreír!
This is my participation in the contest that @photofeed is offering us this week.
©️Copyright 2026 Roswel Borges Castellanos. All rights reserved.
¡Hola amantes de los retratos!
No sé si a ustedes les sucede algo similar. No sé si en sus países de residencia se hayan visto en la situación de tener que hacer una cola esperando por algún producto en medio de la calle. Acá, en Cuba, es algo lamentablemente común.
Sin caer en detalles, solo comprensibles para quienes vivencian con calma nuestra realidad, cuando esto me sucede, intento centrarme en lo peculiar o lo hermoso que pueda suceder.
Es un día cualquiera, digo así porque bien puede suceder bajo cualquier influjo de los rayos solares, o incluso la caricia de la luna. Estaba esperando una pizza fuera de un establecimiento que ofrece este sabroso manjar y el grupo de personas que me antecedía me hizo sonreír, varias niñas, hermosas, con gestos que no pude ignorar.
Niñas que eran hermanas evidentemente, jimaguas, pero con un carácter notablemente diferente. Una más tranquila que la otra.
Otra niña, también hermosa, intentando interactuar con sus coetáneas mientras sus madres y demás adultos se sumergían en otros pensamientos.
Y así quise perpetuar el instante en blanco y negro porque, además de ser una modalidad que prefiero dentro de la fotografía, considero encierra el dinamismo que pretendo transmitir de un modo mucho más orgánico con la opción de permitir que, quien disfrute de cada imagen, imaginé el resto de la historia.
Entonces, con la singularidad de cada retrato, me voy despidiendo por ahora, no sin antes ofrecerles a cada uno de ustedes ¡un abrazo de luz!
Recuerden, ¡no olviden sonreír!
Esta es mi participación en el concurso que @photofeed nos ofrece esta semana.
Por favor, también consideren votar por esos testigos excepcionales:
@good-karma @good-karma,
@liotes @liotes,
@fbslo @fbslo,
@detlev.witness @detlev.witness, y a
@stresskiller @stresskiller.
Ellos aprecian cualquier ayuda que puedas brindar.
©️Copyright 2026 Roswel Borges Castellanos. Todos los derechos reservados.
Esta publicación fue traducida parcialmente con Google Translate.
Cada fotografía tuvo el consentimiento de los implicados y las fotos tomadas con una cámara Nikon D500, lente 70-200 mm f/2,8G VR II.