Durante mucho tiempo se ha hablado de la promesa de una vida sin preocupaciones, donde no exista la maldad ni el sufrimiento. Esta no es una promesa vana o irreal. La Biblia declara sin rodeos que las cosas malas que sufrimos hoy, habrán desaparecido.
Quizá usted se pregunte. Si el mundo como lo conocemos hoy va a cambiar y la Tierra será convertida en un paraíso, ¿Cómo será la vida en ese tiempo?
Repasar algunos versículos nos dará una idea de lo que podemos esperar.
Y él le contestó: “Yo te aseguro hoy: estarás conmigo en el Paraíso”. (Lucas 23:43)
De veras te bendeciré y de veras haré que tu descendencia sea tan numerosa como las estrellas de los cielos y como los granos de arena que hay a la orilla del mar. Además, tu descendencia conquistará las ciudades de sus enemigos. Y todas las naciones de la tierra conseguirán una bendición para ellas mismas mediante tu descendencia, porque tú has escuchado mi voz. (Génesis 22:17, 18)
Pero los mansos heredarán la tierra y disfrutarán plenamente de abundante paz. (Salmo 37:11)
El lobo estará con el cordero, el leopardo se echará con el cabrito, y el ternero, el león y el animal engordado estarán todos juntos; y un niño pequeño los guiará. La vaca y la osa comerán juntas y sus crías se echarán juntas. El león comerá paja como el toro. El bebé jugará sobre el agujero de una cobra, y un niñito pondrá la mano sobre el nido de una serpiente venenosa. No causarán ningún daño ni destrucción en toda mi santa montaña, porque la tierra de seguro estará llena del conocimiento de Jehová tal como las aguas cubren el mar. (Isaías 11:6-9)
Estos textos hablan por sí mismos de las condiciones futuras que conseguiremos en la Tierra, pero no son los únicos versículos, aún hay más.
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